jueves, 18 de septiembre de 2008
LA MUERTE VERDADERA, Waldina Medina
Endurecí mis ojos para que ya no vieran
más pobreza
acallé mis oídos para que ya no oyera
más dolor
mutilé mis esperanzas para que ya no hablara
más Justicia
emparedé mi alma para que ya no amara
la Verdad
y cuando así maté lo más hermoso
me hice duro caucho
que no sonrió, no amó, ni siquiera lloró
mi propia muerte
porque la merecía
para siempre.
domingo, 25 de mayo de 2008
MADRE, Beethoven Medina
Madre (necesario silencio para que las hojas conversen)
Tu cabeza/ el viento/
Lentitud de las manos de la rosa
Para construir (con la desesperación de haberme mojado)
Castillos con mis granadas o aries solemne
-Sin tiempo a partir de cero-
Atado en último paso al resuello
Ahora con los desposeídos de lo nuestro
Sacándome la camisa cuando una estrella cambia de ubicación
Me desgrano en tus manos
Desvanecida luz/ dejando vacía mi caja/ mis años y esas agujas
La vida
Donde calcé el bivirí (abiertos corazones)
Y empecé a descolgar palabras
Frescos nísperos
-La violencia del brazo-
Cordel construido por tu llanto
Cuando un kilo de arroz no abastece a la alegría
La vida es un venado –anteriormente un árbol-
Copándose en tu vientre/ el suelo y su humedad / soy barro
Cabal en mis medidas
Deshojas espejos en mi voz
Eres un candil en noches de mis viajes
Abrigando la arena de mis pasos
Beethoven Medina,
Perú