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sábado, 19 de enero de 2008

ESTE AMOR, Jacques Prevert


Este amor
Tan violento
Tan frágil
Tan tierno
Tan desesperado
Este amor
Bello como el día
Y malo como el tiempo
Cuando hay mal tiempo
Este amor tan sincero
Este amor tan hermoso
Tan feliz
Tan jovial
Y tan pobrecillo
Trémulo como un chiquillo en la oscuridad
Y tan seguro de sí mismo
Como un hombre tranquilo en lo más hondo de la noche
Este amor que da miedo a los demás
Que los hace hablar
Que los hace palidecer
Este amor acechado
Porque nosotros lo acechamos
Acosado herido pisoteado destrozado negado olvidado
Porque nosotros lo hemos acosado herido pisoteado destrozado negado olvidado
Este amor íntegro
Tan vivo todavía
Y pleno de sol
Es el tuyo
Es el mío
Ese que ha sido
Este algo siempre nuevo
Y que no ha cambiado
Tan verdadero como una planta
Tan tembloroso como un pájaro
Tan cálido tan vivo como el verano
Ambos podemos juntos
Alejarnos y retornar
Olvidarlo
Y después dormirnos
Despertarnos padecer envejecer
Dormirnos de nuevo
Soñar con la muerte
Despertarnos sonreír y reír
Y rejuvenecer
Nuestro amor sigue allí
Obstinado como un borrico
Viviente como el deseo
Cruel como la memoria
Absurdo como el arrepentimiento
Tierno como los recuerdos
Frío como el mármol
Bello como el día
Frágil como un niño
Nuestro amor nos mira sonriendo
Y nos habla sin decir nada
Y yo lo escucho tembloroso
Y grito
Grito por ti
Grito por mí
Y le suplico
Por ti por mí por todos los que se aman
Y los que se han amado
Sí le grito
Por ti por mí y por todos
Los que no conozco
Quédate
Allí donde estás
Allí donde estuviste antes
Quédate
No te muevas
No te vayas
Nosotros los que somos amados
Te hemos olvidado
Pero no nos olvides tú
Sólo te teníamos a ti en el mundo
No permitas que nos volvamos indiferentes
Cada vez mucho más lejos
Y desde donde sea
Danos señales de vida
Mucho más tarde desde el rincón de un bosque
En la selva de la memoria
Surge de repente
Tiéndenos la mano
Y sálvanos

Jacques Prévert,
Francia

viernes, 18 de enero de 2008

ESPERANDO A LOS BÁRBAROS, Konstantino Kavafis


¿Qué esperamos reunidos en el ágora?

Los bárbaros llegarán hoy.

¿Por qué la tranquilidad en el senado?

Porque los bárbaros llegarán hoy.

¿Por qué los senadores no legislan?

¿Qué nuevas leyes van a dictar?

Cuando los bárbaros lleguen

Harán sus propias leyes.

¿Por qué se levantó tan temprano el emperador?

¿Por qué está sentado en la puerta Mayor de la ciudad,

En su alto trono, suntuoso y coronado?

Porque los bárbaros llegarán hoy,

Y el emperador espera recibir a su jefe.

Ha preparado un pergamino

Donde le confiere títulos y honores.

¿Por qué nuestros cónsules y pretores

Lucen hoy sus rojas y rebordadas togas,

Sus brazaletes de amatista,

Y anillos con relucientes esmeraldas?

Por qué empuñan bastones riquísimos,

Con oro y plata cincelados?

Porque los bárbaros llegarán hoy,

Y esas cosas deslumbran a los bárbaros.

¿Por qué no acuden hoy los oradores como siempre a decir sus discursos?

Porque los bárbaros llegarán hoy,

y les aburre la elocuencia y la palabrería.

¿Por qué la repentina inquietud y confusión?

(Los rostros se han vuelto graves.)

¿Por qué tan rápido los ciudadanos

Vacían las plazas y las calles,

Y regresan a sus casas pensativos?

Porque cayó la noche y los bárbaros no llegaron,

Y gente que viene de la frontera

Asegura que ya no existen los bárbaros.

Y ahora,

¿Qué sucederá sin los bárbaros?

Estos hombres al menos ofrecían una solución.



Konstantino Kavafis,
Grecia

jueves, 17 de enero de 2008

ARTE POÉTICA, Javier Heraud



En verdad, en verdad hablando,
La poesía es un trabajo difícil
Que se pierde o se gana
Al compás de los años otoñales.
(Cuando uno es joven
Y las flores que caen no se recogen
Uno escribe y escribe entre las noches,
Y a veces se llenan cientos y cientos
De cuartillas inservibles.
Uno puede alardear y decir
“Yo escribo y no corrijo,
Los poemas salen de mi mano
Como la primavera que derrumbaron
Los viejos cipreses de mi calle”)
Pero conforme pasa el tiempo
Y los años se filtran entre las sienes,
La poesía se va haciendo
Trabajo de alfarero,
Arcilla que se cuece entre las manos,
Arcilla que moldean fuegos rápidos.
Y la poesía es
Un relámpago maravilloso,
Una lluvia de palabras silenciosas,
Un bosque de latidos y esperanzas,
El canto de los pueblos oprimidos,
El nuevo canto de los pueblos liberados.
Y la poesía es entonces,
El amor, la muerte,
La redención del hombre.

Javier Heraud,
Perú

miércoles, 16 de enero de 2008

BORRADOR DE POEMA, Robert Browning



A Elizabeth Barret

Porque naces de mí
Eres mi poema.
Mi cuerpo
Con la fuerza del viento
Se enreda en la tierra
Como el polvo de tus huesos.
Puedo mirarte en la violeta
Tú no lo sabes
Lo sientes
Sin saber que eres tú.
Flor silvestre de Inglaterra
Tus raíces sobre mí.
Puedo tocarte
Porque se me antoja tu existencia
Ofrenda para el amor.
Ancho
Hondo
Profundo
Tu deseo de pájaro
No es vuelo.
Todos los poetas florecen en la muerte.
Estás hecha de mí
Y mi voz es casi un remordimiento
En las verdes campiñas.
Serenamente estremecida
Despojada del tiempo
Y huérfana de letras
Tu poesía
Reconstruye el cielo.


Robert Browning,
Inglaterra


martes, 15 de enero de 2008

ÚLTIMO RELINCHO DE UN CABALLO INQUIETO, Youssef Rzouga


algo no se abre bien
hay que empujar con fineza
no se ve nada a través de los cristales
sólo un caballo inquieto

desde hace algún tiempo
este caballo completamente borracho y loco de tristeza
no cesa de relinchar en el fondo, es muy sensible
no soporta más el ruido del grifo
que gotea sin cesar por todas partes
no se ve nada a través de los cristales
desde aquí
no consigo leer su relincho raro y triste
atar la libertad a este caballo
no es suficiente todavía

este caballo exige otra cosa
un ramo de rosas por ejemplo
en otro mundo diferente
por otra parte
este caballo está enojado con su amo
que aún vive en libertad

y se cree más humano que todos los animales
el caballo se niega a aceptar semejante realidad

todo conduce al laberinto
todo está en estado de alerta
este café no está muy caliente
así como la mirada de mi madre
- espero que la cuerda no se suelte -
todos se odian mutuamente
todos
salvo los pájaros
se quieren de verdad, en alguna parte

el caballo no cesa de relinchar
abre su enigma con fineza
para lanzarse en plena naturaleza
en busca de su paraíso perdido

Youssef Rzouga
Túnez





lunes, 14 de enero de 2008

EL ALBA DISUELVE LOS MONSTRUOS, Paul Eluard


Que la belleza del hombre es más grande que el hombre
Ignoraban

Vivían para pensar pensaban para callarse
Vivían para morir eran inútiles
Recobraban su inocencia con la muerte

Habían puesto en orden
Con el nombre de riqueza
Su bien amada miseria

Masticaban flores y sonrisas
Sólo encontraban corazones donde apuntaban sus fusiles

No entendían las injurias de los pobres
De los pobres sin penas mañana

Sueños sin sol los hacían eternos
Pero para cambiar el barro en nube
Bajaban ya no enfrentaban el cielo

Toda su noche su muerte su bella sombra miseria
Miseria para los demás
Olvidaremos estos indiferentes enemigos

Pronto una multitud
Repetirá la llama en voz muy baja

Para nosotros dos para nosotros solos
Paciencia clara llama en todos los lugares
Para nosotros dos el beso de los vivos

Paul Eluard,

Francia


domingo, 13 de enero de 2008

LE QUITARON LA CIUDAD A MARIO LUNA, Juan Ramírez Ruiz


Le quitaron la ciudad a Mario Luna el día 31 de mayo.
Y su dolor equivale a doce volúmenes de poemas del siglo XVIII y no será consignado aquí.
El 1º de junio el cable repetía el barrio La Esperanza está en los suelos,
El barrio del Acero ya no existe y allí se mezclaron cines con parques
Y carros y árboles, y árboles se mezclaron con abuelos y novias y familias
Y tiendas comerciales, tiendas comerciales se mezclaron con ópticas, consultorios,
Cementerios, y cementerios con salas de maternidad, con máquinas de escribir
Con pantalones con zapatos con hígados con riñones, y riñones se mezclaron
Con cerros y cerros con techos con televisores con cráneos con sillones
Con frazadas con tablas. Y el Sur está en el Norte. ¡El techo en el hueco!
¡El 8 de junio en el 2 de marzo! y yo recorro 454 kilómetros
Y he visto 454 kilómetros de dormitorios amarrados a estacas, de padres buscando
A hijos y mujer, hijos a madres, a la hermana menor buscando, y amigos encontrando
Al amigo muerto, el voluntario hallado en la pierna de un damnificado, una novia
Acariciando al novio herido junto a la Virgen María sucia mujer empujada
Por el sismo, mujer rota bajo un surtidor de la avenida Espinar ocupada
Por la fachada de toda la calle, de toda la calle hasta radio Chimú
Hasta el cine Olaya con sus butacas sobre autos de capota averiada, sobre
Árboles mutilados, rotos y esto; y todo eso
Es una temperatura de 14º Farengheit al norte del Perú.
Y mi dolor es equivalente a seis volúmenes de poemas del siglo XIX y tampoco será consignado aquí.
Pienso en Mario Luna. En la ciudad que le quitaron. Y el sur está en el norte!
¡El techo en el hueco! Y luego irse, irse, subir al interprovincial.
Pero había que bajar, los pasajeros tuvieron que bajar y después subir
Para atravesar el puente Virú, el puente Santa. Durante todo el invierno.

Juan Ramírez Ruiz,
Perú.