EL ACORAZADO POTEMKIM SOMOS TODOS
Para mi padre, Eduardo Ángeles Figueroa,
navegante como yo.
“es un hombre fuerte” dijo de mi padre
el anestesiólogo
cuando con mis hermanos y mi madre
lo veíamos a distancia allí entubado
luego de su crisis de oxigenación más difícil
en una isla de r e c u p e r a c i ó n
en el blanco celeste difícil
hospital estatal fap
donde todo iba entre cuyes camellos elefantes y avestruces
de vez en cuando peces
una que otra estrella
y el sol terco a gotas
bajo la almohada de mi padre
en su cama ala 5
(5to piso 4 hijos una esposa)
mi padre después del ataque cerebral
que arremetió
sus 91 peones
como una reina loca sin corazón
un cruel trozo de iceberg
desprendido
para atacar
el buque insignia
de la Armada bolchevique
y yo allí en representación de todos los hijos del planeta
hijos orgánicos
hijos inorgánicos
al pie de esta batalla desigual
la vieja muerte con su bata
blanca sin mácula
un uniforme al fin
como cualquier otro
zarandeando de un extremo a otro
el barco la cama el avión la cuna
la nuca del postrado finalmente
y los corazones múltiples
de todos nosotros
que peleamos con él
jardín de flores erizadas
acuáticas
ante embates de la vieja muerte
bella y desdentada
humana y sangrienta
atlética y desfigurada
te vi muerte
en cada retrato humano
o máscara de cal
que sonreía o lloraba
mi padre también estuvo
en su navegación
difícil
(difícil país difícil papel difícil horizonte)
un día tan maltrecho
como el que más
en sala de cuidados intensivos
junto a un púber de 12 años
desnudo como Paris
al fin de la batalla
que una mano como iceberg
lo empujó al
vacío
sobre calaminas siempre rotas de un primer piso y no sé qué más escuché
y eran solo 2 allí
cama a cama
el niño bonito y mi anciano padre
sin saberse / unidos
por la puta muerte
una dama sin embargo
que tuvo siempre gusto por el mejor vestuario
y manejaba diestra sus cubiertos de hueso
una dama insaciable eso sí
desnuda como la que más
envolviéndote en piel de shushupe
sirena amazónica
imantada hacia el fondo oscuro
de inmensos ríos sin nombre
que se mezclan con el mar
horizonte dorado púrpura cadmio
silencio apenas roto
por loros guacamayos garzas
ayaymamas lechuzas
tucanes manshacos
sacha patos
y demás pajarería
en cada paso del tigre
que empuja árboles lianas
el hocico abierto
baba cayendo en hilachas
impunes
yo no estuve allí
pero me dijeron que en la selva de mi país
por esos días de mi padre y el Potemkim
la muerte mojó
con una joven reina de belleza
estrellada al amanecer en su moto
sangró
y se murió
descerebrada
y todas las lágrimas
de Loreto
no pudieron sanar sus pasos
sus sales luminosas
murió casi tan joven como nació
(Paris se salvó finalmente
sus ojos abiertos
la sonrisa confundida
y sus brazos hélices
de un viento inmisericorde)
aquí no se respeta ni la belleza
de una muchacha (19)
cuando cae la lluvia
cuando todo resbala
cuando nada en la selva suena
cuando nada en la selva suena
cuídate padre
un hombre fuerte
(si tiene razón el anestesiólogo
y todos los que te queremos
inclusive
los que no saben quién eres
allí entubado vendado
rodeado por tus ángeles
bolcheviques)
es un hombre fuerte
y eso lo sabían tus 8 hermanos
tu padre Víctor
tu madre Zoila
el completo callejón de Huaylas
donde anduvimos a caballo
en un poema anterior
(recuerdas?)
nos han dicho
que la audición es lo último que se lesiona
así que escucha este papel estas palabras mudas
escucha nuestro silencio conmovido
al lado tuyo
escucha sobre todo nuestro corazón
esa anticcua imagen para decirlo todo
o para decir nada
y nada entre las olas nocturnas
deste océano
que te reta en cada esquina
elévate con tu escuadra
impónle tu acero
tu cometa
la esencial
la del magenta en nuestros corazones
navega tu inocencia
y otra nave va ahora
rompiendo en trozos la grisura
cómo un barco
lleno de amor se estrella sin piedad
en una autopista perdida / km 60
costa sur de mi país
su sala de máquinas
reventada en pedazos
y aquí los doctores
solo llegaron para recoger
el corazón abierto (“infarto súbito” dijo alguien)
de mi primo Andrés
y ya la arena revoloteaba
en el aire
como si no hubiese pasado nada
pero había pasado todo / y seguía pasando nada
pero había pasado todo / y seguía pasando nada
salgo
como salí esa noche de marzo
del cuarto de r e c u p e r a c i ó n
donde estabas desnudo
respirando por fin otra vez
respirando
tan solamente respirando (¿ves?)
mis hermanos y mi madre sonreían
casi me tropiezo y caigo sobre ti
al besarte la frente
antes de salir
la bata los cables la vida
qué será
solo te digo sin decir
que mientras sonreías
todo estará bien
mientras sonrías
como siempre, o casi, supiste sonreír
y eso padre
lo saben tan bien (aunque callen)
el mar las montañas
los pájaros y javier heraud
que sobrevuelan tu navegación
todos lo saben en verdad
porque al nacer
somos el mismo llanto y grito largos
luego las sonrisas y los aplausos
siempre las sonrisas y los aplausos
recuerda eso
y ahora respira / simple mente res pi ra
co
mo
ha
go
yo
aho
ra
a tu lado
marzo-junio 2010 lima H2O
NOTICIA. Escribí este poema cuando mi padre, Eduardo Ángeles Figueroa, salía de una grave crisis de respiración, a fines del verano pasado (marzo). Su internamiento en el hospital FAP (institución a la que se vinculó desde 1939) fue casi constante, desde que en julio del 2009 tuviese un ataque cerebral.
De su vocación por la lectura y la escritura, literaria y testimonial, dan fe sus quince libros, publicados de manera muy personal y, sobre todo, para sus amistades y conocidos más cercanos.
Por esos días del último marzo, pasaron otros dos hechos que me conmovieron: la muerte de una muchacha joven, en Loreto, lugar medular de la Amazonía peruana y escenario para varias vivencias felices de mi padre. Asimismo, la trágica muerte de un buen primo de la familia Tafur, a la que se hallaba vitalmente unido desde su primer matrimonio. Todos estos sucesos se juntaron en mi imaginación con sentimientos encontrados, y nació esta suerte de homenaje e invocación por la mermada salud de mi padre.
Para bien o mal, depende de cómo se vea, esta historia ha culminado el 7 de mayo del presente año (el mes del terremoto de Yungay, 1970: él era de Ancash). Sé que donde quiera que mi padre se halle, le alegrarán leer estas líneas y estos versos. Que sea nuestra forma de compartir un abrazo virtual este 10 de junio: fecha de su 92 feliz cumpleaños. (C.A.L.)
jueves, 10 de junio de 2010
sábado, 5 de junio de 2010
Juan Víctor Alfaro: "SALVAMENTO"
Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com
¿A dónde se fue el cielo que cabía en tus ojos
Sin llegar a ser lluvia en el mar de los míos?
¿Dónde el perfil de duna de tu espalda mordida
Por la luz de la tarde y mis dedos de angustia?
Despedazo los leños que carcome la noche
Buscando aquellos puntos cardinales de tu alba
Y herido por las brasas maceradas de un beso
Retrocedo sin ganas ya de construir la esfera
Casi casi un guiñapo que la derrota impulsa
Repto y rapto gajitos de esperanza al olvido
Seguro de que lo único que no muere es el eco
Del dolor con su cauce de río embravecido
Y allí en el horizonte de mi celda de sueños
El cielo de tus ojos me perfila tu piel.
¿A dónde se fue el cielo que cabía en tus ojos
Sin llegar a ser lluvia en el mar de los míos?
¿Dónde el perfil de duna de tu espalda mordida
Por la luz de la tarde y mis dedos de angustia?
Despedazo los leños que carcome la noche
Buscando aquellos puntos cardinales de tu alba
Y herido por las brasas maceradas de un beso
Retrocedo sin ganas ya de construir la esfera
Casi casi un guiñapo que la derrota impulsa
Repto y rapto gajitos de esperanza al olvido
Seguro de que lo único que no muere es el eco
Del dolor con su cauce de río embravecido
Y allí en el horizonte de mi celda de sueños
El cielo de tus ojos me perfila tu piel.
martes, 1 de junio de 2010
Ernesto Toledo Brückmann: "Javier Heraud: juventud y realidad"
Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com
Nacer en el exclusivo distrito de Miraflores, estudiar en el Colegio Markham, ocupar el segundo puesto en la promoción, destacar en competencias deportivas, colaborar en la revista escolar con artículos y poemas; posteriormente ingresar con el primer puesto a la Facultad de Letras de la Universidad Católica, ocupar una plaza de profesor de Castellano e Inglés, así como viajar a Francia, publicar su primer libro a los 18 años de edad y ser premiado como El Poeta Joven del Perú. Todo ello pareciera ser el ideal de algún padre de familia conservador cuyo hijo encabezará la defensa de "la moral" y "las buenas costumbres." Sin embargo el tiempo pasa y la adolescencia abre paso a una juventud que difiere de los paradigmas del progenitor al recorrer la Unión Soviética, Asia y Cuba socialista, hacerse guerrillero, sumergirse en la selva peruana y morir abaleado en la orilla de un río. Todo ello describe la fugaz pero fructífera vida de Javier Heraud, muerto y enterrado hace cuarenta años en la provincia amázónica de Puerto Maldonado.
Aunque muchos se refieran a un acto ingenuo y confuso de un joven rebelde que subestimó la capacidad militar del adversario, no pocos reconocerán el desprendimiento de quien dejó las comodidades para entregar su existencia física a la construcción de una nueva sociedad; aunque la muerte le llegó a los 21 años de edad, el tiempo le fue generoso para ejercer la docencia en el Instituto industrial N° 24 y los colegios Guadalupe y Melitón Carvajal.
Como si fuera poco, el sentido internacionalista de cualquier revolución no lo desligaría de su condición de peruano y del amor a su propia tierra, tal como lo demuestra en su poema Palabra de guerrillero: "Porque mi patria es hermosa como una espada en el aire y más grande ahora y aún y más hermosa todavía, yo hablo y la defiendo con mi vida"
Pero todo tiene un final; el 15 de mayo de 1963 es interceptada la pequeña balsa de Javier y sus dos compañeros que se desplazaban sobre la superficie de río Madre de Dios; posteriormente una furiosa andanada de proyectiles cae sobre sus cuerpos. Un trapo blanco sujeto a los agarrotados dedos de uno de los cadáveres, habría demostrado el interés de rendirse. El baño de sangre fue perpetrado ante el testimonio y la complicidad de cientos de lugareños.
Ningún soldado, policía y civil imaginó que Javier predijo su desaparición física en más de un poema y que finalmente cumplió su sueño: "Yo nunca me río de la muerte...Simplemente sucede que no tengo miedo de morir entre pájaros y árboles."
En adelante Heraud será considerado como un hito en la poesía peruana contemporánea ya que su muerte induce hasta hoy a la polémica entre los artistas «puros» y «sociales» de los cultores del individualismo y los comprometidos con la realidad social y sus protagonistas generadores de cambio. Asimismo la muerte de heraud demostró, sin ánimo de actitudes guerreristas, que la carencia de medios tecnológicos puede ser sustituida por la creatividad literaria y una conciencia política que lo llevó a asumir responsabilidad en la militancia del Ejército de Liberación Nacional ELN.
Si bien la generación de Heraud tuvo en la revolución cubana un paradigma a emular y en Francia a la generadora del "servicio intelectual obligatorio", la generación de los 90', beneficiosa del Internet y protagonista del tercer milenio, mantiene aún los rezagos de la política de despolitización y embrutecimiento colectivo, generado por el neoliberalismo de Fujimori. Todo ello se evidenció hasta en la participación de la juventud en la caída de la dictadura ya que cualquier manifestación callejera reflejaba inconsistencia política e ideológica, cundiendo el espontaneismo y sin un interés conciente de analizar la raíz de la problemática.
La intolerancia, los interés individuales y el afán de figuración demostrados en este último enfrentamiento bélico ponen en evidencia el carácter humanista de la inmensa mayoría de hombres del mundo, quienes contradicen en algunos casos a sus propios gobernantes; frente a ello el romanticismo debe materializarse en acciones concretas de interés colectivo. La necesidad de asumir compromisos formales, el respeto de las direcciones políticas y "desmontar del caballo para mirar las flores"-metáfora china que invita a la relación directa con la realidad de las mayorías- debería ser la tarea asumida por los peruanos ya que siendo realistas, las condiciones están dadas para que Javier Heraud se reencarne en millones de artistas con características particulares pero con ideales en común; solo así abriremos la única puerta por la que se podrá entrar al mundo del futuro: la puerta al socialismo.
Nacer en el exclusivo distrito de Miraflores, estudiar en el Colegio Markham, ocupar el segundo puesto en la promoción, destacar en competencias deportivas, colaborar en la revista escolar con artículos y poemas; posteriormente ingresar con el primer puesto a la Facultad de Letras de la Universidad Católica, ocupar una plaza de profesor de Castellano e Inglés, así como viajar a Francia, publicar su primer libro a los 18 años de edad y ser premiado como El Poeta Joven del Perú. Todo ello pareciera ser el ideal de algún padre de familia conservador cuyo hijo encabezará la defensa de "la moral" y "las buenas costumbres." Sin embargo el tiempo pasa y la adolescencia abre paso a una juventud que difiere de los paradigmas del progenitor al recorrer la Unión Soviética, Asia y Cuba socialista, hacerse guerrillero, sumergirse en la selva peruana y morir abaleado en la orilla de un río. Todo ello describe la fugaz pero fructífera vida de Javier Heraud, muerto y enterrado hace cuarenta años en la provincia amázónica de Puerto Maldonado.
Aunque muchos se refieran a un acto ingenuo y confuso de un joven rebelde que subestimó la capacidad militar del adversario, no pocos reconocerán el desprendimiento de quien dejó las comodidades para entregar su existencia física a la construcción de una nueva sociedad; aunque la muerte le llegó a los 21 años de edad, el tiempo le fue generoso para ejercer la docencia en el Instituto industrial N° 24 y los colegios Guadalupe y Melitón Carvajal.
Como si fuera poco, el sentido internacionalista de cualquier revolución no lo desligaría de su condición de peruano y del amor a su propia tierra, tal como lo demuestra en su poema Palabra de guerrillero: "Porque mi patria es hermosa como una espada en el aire y más grande ahora y aún y más hermosa todavía, yo hablo y la defiendo con mi vida"
Pero todo tiene un final; el 15 de mayo de 1963 es interceptada la pequeña balsa de Javier y sus dos compañeros que se desplazaban sobre la superficie de río Madre de Dios; posteriormente una furiosa andanada de proyectiles cae sobre sus cuerpos. Un trapo blanco sujeto a los agarrotados dedos de uno de los cadáveres, habría demostrado el interés de rendirse. El baño de sangre fue perpetrado ante el testimonio y la complicidad de cientos de lugareños.
Ningún soldado, policía y civil imaginó que Javier predijo su desaparición física en más de un poema y que finalmente cumplió su sueño: "Yo nunca me río de la muerte...Simplemente sucede que no tengo miedo de morir entre pájaros y árboles."
En adelante Heraud será considerado como un hito en la poesía peruana contemporánea ya que su muerte induce hasta hoy a la polémica entre los artistas «puros» y «sociales» de los cultores del individualismo y los comprometidos con la realidad social y sus protagonistas generadores de cambio. Asimismo la muerte de heraud demostró, sin ánimo de actitudes guerreristas, que la carencia de medios tecnológicos puede ser sustituida por la creatividad literaria y una conciencia política que lo llevó a asumir responsabilidad en la militancia del Ejército de Liberación Nacional ELN.
Si bien la generación de Heraud tuvo en la revolución cubana un paradigma a emular y en Francia a la generadora del "servicio intelectual obligatorio", la generación de los 90', beneficiosa del Internet y protagonista del tercer milenio, mantiene aún los rezagos de la política de despolitización y embrutecimiento colectivo, generado por el neoliberalismo de Fujimori. Todo ello se evidenció hasta en la participación de la juventud en la caída de la dictadura ya que cualquier manifestación callejera reflejaba inconsistencia política e ideológica, cundiendo el espontaneismo y sin un interés conciente de analizar la raíz de la problemática.
La intolerancia, los interés individuales y el afán de figuración demostrados en este último enfrentamiento bélico ponen en evidencia el carácter humanista de la inmensa mayoría de hombres del mundo, quienes contradicen en algunos casos a sus propios gobernantes; frente a ello el romanticismo debe materializarse en acciones concretas de interés colectivo. La necesidad de asumir compromisos formales, el respeto de las direcciones políticas y "desmontar del caballo para mirar las flores"-metáfora china que invita a la relación directa con la realidad de las mayorías- debería ser la tarea asumida por los peruanos ya que siendo realistas, las condiciones están dadas para que Javier Heraud se reencarne en millones de artistas con características particulares pero con ideales en común; solo así abriremos la única puerta por la que se podrá entrar al mundo del futuro: la puerta al socialismo.
lunes, 31 de mayo de 2010
Jorge Luis Roncal: "Redoble de amor por la poesía y la belleza"
Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com
Te mirarán como a un bicho raro, un duende, un aparecido
como a un desquiciado sin nombre y sin memoria
Pretenderán que le cantes al ruiseñor, las libélulas, los lirios
a la inmaculada concepción
a la bondad de las inversiones extranjeras
al crecimiento sostenido de la economía
Te ofrecerán el oro y el moro
un cheque en blanco
el premio nóbel de la paz (de los cementerios)
la mujer más bella de la tierra
el varón más hermoso del planeta
la presidencia del congreso
Te guiñarán el ojo
te contarán el cuento
te pasarán la mano, te susurrarán al oído,
te aplaudirán afiebrados antes de escucharte
dirán que eres lo máximo, lo ya no ya, el despelote
Prometerán coronarte en la explanada de Palacio
otorgarte el laurel de oro de los vates
el premio mundial de poesía
la beca más sabrosa de por vida
llenarte de medallas y diplomas
y el honoris causa de Harvard
Desearán que desconozcas a Mariátegui y Vallejo
que te olvides de Oquendo, Arguedas y Churata
que te enemistes con Romualdo, Rose, Scorza y Valcárcel
que consideres aventureros e ilusos a Heraud y al Che Guevara
piezas de museo al Grupo Intelectual Primero de Mayo
y al Grupo Narración
y huacos inservibles a Mazzi, Huanay y Bacacorzo
Querrán expropiarte el ritmo y la cadencia
confiscarte la métrica, las imágenes, la magia y la sorpresa
hurtarte la alegría de río turbulento
arrebarte la frescura, rebeldía y desenfado de tu pueblo
extirparte la insurgencia
arrancarte de cuajo el manantial de palabras que deslumbran
Te expulsarán de los parques, las plazas y las calles
y brotarás danzando en las montañas
Arruinarán tus poemas clandestinos
tus versos de amor en servilletas
y tú, obstinada, digna, irreverente
esculpirás tus graffitis en cerros y paredes
Te expulsarán del viento y volverás como tormenta
te arrojarán del cielo y crecerá tu incendio
te impondrán la última versión de la mordaza, el grillete, la capucha
y tu música se escuchará hasta en la luna
Querrán mutilarte los sueños
matar tus ilusiones
enterrar tu júbilo, tu risa, tu jarana
Violarán el cuarto del poeta
causarán destrozos, romperán la única mesa de escritura
sembrarán dinamita, propaganda, manuscritos
para encerrarte de por vida en Piedras Gordas
Te enseñarán sus fauces, sus colmillos, sus metracas
te harán una pasantía por las torturas más horrendas
te mostrarán el rincón donde mueren los presos olvidados
buscarán trabajarte al susto con las fosas de la guerra
Te reventarán el pecho a culatazos
te colgarán de las uñas
te aplicarán el submarino
y crecerá tu sonrisa de muchacha enamorada
Querrán romperte y corromperte
Querrán silenciarte y mancillarte
Querrán desaparecerte del mapa para siempre
Querrán quebrarte y no podrán quebrarte
Querrán comprarte y no podrán comprarte
¡Querrán callarte y no podrán callarte!
Te mirarán como a un bicho raro, un duende, un aparecido
como a un desquiciado sin nombre y sin memoria
Pretenderán que le cantes al ruiseñor, las libélulas, los lirios
a la inmaculada concepción
a la bondad de las inversiones extranjeras
al crecimiento sostenido de la economía
Te ofrecerán el oro y el moro
un cheque en blanco
el premio nóbel de la paz (de los cementerios)
la mujer más bella de la tierra
el varón más hermoso del planeta
la presidencia del congreso
Te guiñarán el ojo
te contarán el cuento
te pasarán la mano, te susurrarán al oído,
te aplaudirán afiebrados antes de escucharte
dirán que eres lo máximo, lo ya no ya, el despelote
Prometerán coronarte en la explanada de Palacio
otorgarte el laurel de oro de los vates
el premio mundial de poesía
la beca más sabrosa de por vida
llenarte de medallas y diplomas
y el honoris causa de Harvard
Desearán que desconozcas a Mariátegui y Vallejo
que te olvides de Oquendo, Arguedas y Churata
que te enemistes con Romualdo, Rose, Scorza y Valcárcel
que consideres aventureros e ilusos a Heraud y al Che Guevara
piezas de museo al Grupo Intelectual Primero de Mayo
y al Grupo Narración
y huacos inservibles a Mazzi, Huanay y Bacacorzo
Querrán expropiarte el ritmo y la cadencia
confiscarte la métrica, las imágenes, la magia y la sorpresa
hurtarte la alegría de río turbulento
arrebarte la frescura, rebeldía y desenfado de tu pueblo
extirparte la insurgencia
arrancarte de cuajo el manantial de palabras que deslumbran
Te expulsarán de los parques, las plazas y las calles
y brotarás danzando en las montañas
Arruinarán tus poemas clandestinos
tus versos de amor en servilletas
y tú, obstinada, digna, irreverente
esculpirás tus graffitis en cerros y paredes
Te expulsarán del viento y volverás como tormenta
te arrojarán del cielo y crecerá tu incendio
te impondrán la última versión de la mordaza, el grillete, la capucha
y tu música se escuchará hasta en la luna
Querrán mutilarte los sueños
matar tus ilusiones
enterrar tu júbilo, tu risa, tu jarana
Violarán el cuarto del poeta
causarán destrozos, romperán la única mesa de escritura
sembrarán dinamita, propaganda, manuscritos
para encerrarte de por vida en Piedras Gordas
Te enseñarán sus fauces, sus colmillos, sus metracas
te harán una pasantía por las torturas más horrendas
te mostrarán el rincón donde mueren los presos olvidados
buscarán trabajarte al susto con las fosas de la guerra
Te reventarán el pecho a culatazos
te colgarán de las uñas
te aplicarán el submarino
y crecerá tu sonrisa de muchacha enamorada
Querrán romperte y corromperte
Querrán silenciarte y mancillarte
Querrán desaparecerte del mapa para siempre
Querrán quebrarte y no podrán quebrarte
Querrán comprarte y no podrán comprarte
¡Querrán callarte y no podrán callarte!
sábado, 29 de mayo de 2010
Fernando Buen Abad Domínguez: "Poesía Revolucionaria"
Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com
“La mano que maneja la pluma vale tanto como la que conduce el arado”
Arthur RIMBAUD
El estado actual del espíritu en plena guerra simbólica.
Advertencia beligerante: hay que tomar el cielo por asalto. La realidad no es cosa del otro mundo.
Hoy se hace pasar por “poesía” (y nos la imponen) la basura decorativa de “artistas” alquilados para disfrazar estéticamente la miseria que fabrica el capitalismo. Mueven la cola y hacen gracejetas al patrón que compra obra. Unos hacen monerías para ganarse becas o presupuestos y otros las hacen porque no les queda más remedio, algunos viven amargados por la humillación. Se hace pasar por “poesía” el idealismo solipsista y la obscenidad nihilista más impunemente disfrazada de “arte”. Se hace pasar por poéticas las payasadas de los comerciantes mass mediáticos. La burguesía no produce su “poesía” inocentemente. La poesía burguesa es parte de un arsenal de guerra ideológica, puesto a fabricar jabones para lavar la sangre derramada por una civilización que no encuentra dónde esconder todos esos muertos que produce minuto a minuto. Todos los instructivos ideológicos burgueses que se esmeran en embellecer la propiedad privada, la familia, las instituciones militares y el devenir de gobiernos ávidos de violencia rentable, se suponen dueños de las conciencias donde depositan sus deyecciones poéticas… su proyecto esclavista.
Con la alquimia de la revolución y su poesía hay que ir contra la enfermedad y la decadencia capitalista. Contra toda burocratización de la vida. No hay un sólo medio de acción que no debamos emplear y eso incluye al amor, a la poesía… no humillados, no hambrientos, no ignorantes, no explotados. Contra los intereses bancarios, la plusvalía, las burocracias, los monopolios, las “buenas conciencias”, los redentores, las sectas y los represores. Contra la barbarie y sus noticieros, los decretos presidenciales espurios, los recortes salariales, la desecación del poder adquisitivo… Contra el genocidio en los hospitales públicos, o privados, sin medicamentos, sin gasas, sin platos, sin solidaridad. Contra la miseria intelectual en las escuelas públicas, en las universidades públicas, en los institutos de investigación. Contra el crimen organizado por las burguesías en los recibos de teléfono, la luz, el agua, el gas… Contra el hambre, el desempleo, la vejez náufraga, la niñez desvencijada, el futuro ciego, el pasado amnésico. Contra el capitalismo esquizofrénico, sus bajezas y su odio. Contra el capitalismo bandolero de ojos gélidos. Contra este tiradero de almas machacadas por los lagartos de la usura. Contra la poesía fabricada para la vanidad salivosa. Contra todo engendro vomitado a destajo en trances de cursilería negociable. Contra la palabrería santificada entre genitales de calenturas patrioteras. Contra los retruécanos eyaculatorios de poetastros complacientes con la burguesía. Hay riesgos como nunca en las circunstancias presentes. Es imposible prolongar esto que vivimos, es inútil aferrarse a este muladar. Somos reos de la miseria y la barbarie.
Retrato del capitalismo
La Cultura burguesa se ha convertido en herramienta de “seguridad nacional”; en guerra ideológica de intensidad variable que se regula según los imperativos de control de conciencias más y caros al régimen de explotación. No tragaremos más odio de sus dioses institucionales. No santificaremos sus crímenes. Esto es una monstruosidad y ha sido muy costosa. Este amasijo de cadáveres que la burguesía esconde bajo el tapete de la alienación nos taladra con su angustia y modorra de camposanto televisivo. Nos taladra con sus estertores más obscenos mientras temblamos en las fauces de la bestia. El imperialismo neo-nazi avanza, hay superexplotación en todas partes. Los rebeldes sobreviven perseguidos, calumniados, encarcelados, o exiliados. Crece la burguesa del “mercado global”, la guerra ideológica en los misiles y en los mass media. Arrecia la persecución de los lebreles neoliberales en fábricas, aulas, oficinas, calles... Arrecia la represión contra el arte, la ciencia, la creación, la inteligencia que no se bajan los pantalones. Se llamen como se llamen, publiquen lo que publiquen o se premien como se premien.
En general el esmero, detalle, pulcritud y palabrería con que se elaboran muchas de las obras poéticas al servicio de la burguesía, son púlpitos para un clientelismo que extorsiona a los pueblos con la jugarreta de un saber “iluminado” de genio burocrático concentrado en su vanidad de poder. No faltan especialistas de mercado, títulos ni argumentos de clase, son impecables en la logística de las prebendas y canonjías. Son suficientemente escolásticos y eclécticos, y, sobre todo, son eficientemente demagógicos. Rinden informes detallados, hacen pasar por “riqueza poética” una red miserable de auto-proclamaciones llenas de aplausos para un rey tuerto que gusta de tragar ojos de súbditos. Algunos ganan premios internacionales. Muchos “poetas” hoy convertidos en sepultureros de utopías, proclaman sin rubor el paraíso terrenal de las economías de mercado y festejan la libre competencia mercantil de la Poesía. Los poetas yupies aplauden. Remember Octavio and Obama Nobel Price.
Somos testigos, protagonistas y víctimas de una guerra ideológica virulenta empeñada en imponer los valores éticos, estéticos y morales burgueses más nocivos y aberrantes. Padecemos el gran embrollo de las reorganizaciones mercantiles trasnacionales que, en sus rebatingas, se esmeran para adoctrinar a las sociedades con moralejas empiriocriticistas, pragmatistas y tecnocráticas. Se asesina al espíritu rebelde, sus creaciones, enseñanzas y comunicaciones a cambio de criterios post modernos neoliberales que entienden al Estado como hoobie gerencial. Se hace pasar por poesía la payasada burguesa que produce adornos para la explotación. La idea burguesa de “poesía” con que se envenena al mundo, es “poesía” decorativa, masturbatoria o mercantil. Desplante para desesperanzar al mundo. Aniquilamiento del entusiasmo dispuesto, con todos los recursos posibles, para decretar el fin de la historia y la muerte de las utopías. La Poesía ha sido secuestrada por el capitalismo para frenar al espíritu y para someterlo al negocio burgués. No se puede (o debe) pensar la Poesía al margen del estado que guarda objetivamente el desarrollo de las fuerzas productivas, al margen de la lucha de clases, al margen del debate Capital-trabajo. No se debe pensar la Poesía al margen del trabajo, sin los trabajadores, sus circunstancias, las calamidades que los marcan y las potencialidades liberadoras posibles.
Reinan los recortes presupuestales más violentos en materia de gasto social, Cultura, Educación, Salud. En México por ejemplo, existe una escalada terrorista gubernamental empeñada en devastar el trabajo intelectual o artístico rebeldes, desde la investigación científico-tecnológica, hasta los salarios de los docentes. Hay cada vez menos recursos económicos asignados para equipar escuelas, universidades, institutos y museos si no son complacientes con el aplauso a la indiferencia y el saqueo. Hay más soldados mercenarios en las calles. Abundan los libros de autores conniventes con el sistema, se crean sólo centros Culturales para desplantes individualistas y mafias intelectuales y se fortalece cierta satanización ideológica que tilda de aburrido todo lo que es, invoca y sostiene críticas. Los niños, adolescentes, jóvenes y adultos escriben y leen menos y peor. Ahora se difunde la idea de que todo proyecto poético debe ser “rentable” y se le somete a leyes de comercialización desleales. Hay más represión contra los movimientos sociales. ¡Libertad para los luchadores sociales de Atenco… libertad para los luchadores sociales de Oaxaca!
A desengañarnos poetas:
Nadie se crea Mesías, nadie se sienta Salvador de la Humanidad sólo por escribir “poemas”. La Poesía sólo se desarrollará sobre sus mejores conquistas, (dialéctica y colectivamente), cuando la sociedad logre su emancipación definitiva. Y permanezca armada para defenderse. Mientras tanto los logros mejores son sólo índices de un grado de avance importante pero parcial. Los poetas, pintores, músicos, teatristas, vídeoastas, intelectuales, bailarines… no son más dueños ni más hacedores de Cultura que los obreros, los panaderos, los electricistas... La idea de creación poética restringida a inteligentes o genios reproduce la separación clasista de la sociedad y la fetichiza. Los talentos individuales, que son innegables, deben explicar históricamente a qué intereses sirven a que riqueza colectiva le deben su obra. Estamos sometidos a un modo de producción poética oligarca y burocrática porque estamos desorganizados. Hay vicios no poco esnobistas en muchos productores de “poesía” envenenados de vanidad que impiden la autoconciencia de sí como trabajadores necesitados de una organización política para una lucha emancipatoria. Se trata de una soberbia indvidualista paralizante y repelente a la crítica (y la autocrítica). ¿Podrá cambiarse?
Es impensable una transformación poética sin una transformación social profunda. Es necesario un programa de transición Poética atado a un programa de transición general que tenga por ejes principales la lucha antiimperialista y la destrucción del capitalismo. Nuestras armas no son distintas a las armas comunes en función revolucionaria. Es decir, el arma no es una representación simbólica de lo que la lucha y el mundo son, sino herramienta de destrucción-construcción bajo la brújula de un programa revolucionario. Tatuado en las armas para la guerra simbólica. Con la poética engendrada por la revolución, el arma de la poesía debería ser, además, relato de la gesta gracias a necesidades conscientes y a una imaginación colectiva no alienada. Las armas de la poesía revolucionaria deben trabajar en el relato de una praxis transformadora que recuerda siempre sus objetivos como un reloj histórico que apunta, con sus manecillas, la hora del triunfo simbólico también.
La realidad impone problemas nuevos, exige luchas nuevas y estrategias nuevas. Dejemos de esquivar, levantemos la poesía revolucionara contra la vida miserable a que nos condenan a vivir. Levantemos unidos la poesía revolucionaria como ejército de luz, contra las emboscadas. Al lado (o detrás) de millones de obreros que levantan al cielo sus banderas de aurora, la única esperanza, la última esperanza contra el hambre eterna y el descorazonamiento, contra la angustia que cuelga de los pechos. Contra las alucinaciones de la angustia tantos siglos acumulada como lágrima inmensa. Contra la muerte infiltrada de rapsodias burócratas, infiltrada de pianos tenues y banderas camaleónicas con transfusiones eléctricas de pesadilla y fatalidad en nombre de un idiota.
¿Será pedir mucho que todos nuestros poemas giren por la palabra Revolución. Por una Revolución que impulse para salir de los marcos desesperantes de la vida miserable, la debilidad y la impotencia?
¿Qué Hacer?
“Puede afirmarse sin exageración que jamás la civilización humana estuvo amenazada por tantos peligros como lo está hoy. Los vándalos con la ayuda de sus medios bárbaros, es decir, harto precarios, destruyeron la civilización antigua en un limitado rincón de Europa. Actualmente es la civilización mundial completa, en la unidad de su destino histórico, la que se tambalea bajo amenaza de unas fuerzas reaccionarias armadas con toda la técnica moderna. No sólo pensamos en la guerra que se avecina. Ya, desde ahora, en tiempos de paz, la situación de la ciencia y del arte se ha vuelto absolutamente intolerable”.Manifiesto por un Arte Revolucionario e Independiente.
No nos ilusionemos con una Poesía Revolucionaria “ideal”, “perfecta” dogma de sectarios. Mejor trabajemos en una Revolución Poética permanente que apunte a una transformación general de los valores, a la ruptura y la descalificación de la lógica explotadora a la que es inexcusable perseguir hasta la extirpación de todos sus reductos.
Una guerra revolucionaria de la vida para arder también con poesía en el cielo que nos pertenece. Aniquilar este infierno absurdo y decadente incluso con la pócima de la poesía revolucionaria. Aplastar todas las trabas hasta con martillos verdaderos. Impulsemos la Poesía Revolucionaria primero ética que estética como un arma, forma superior de lucha, del poeta necesario que es, primero, revolucionario. ¿Por qué no? Poeta militante de la libertad, trabajador, obrero de los ejércitos emocionales contra de todas las opresiones. Poeta militante revolucionario para elevar la conciencia sin mesianismos idiotas en plena lucha de clases. Poetas revolucionarios para la resolución de los problemas en la vida práctica.
Andemos por el mundo organizando siempre nuestro renacimiento de revoluciones que traerá sus cajones llenos de pájaros tiernos. Andemos con una tempestad de revoluciones en la garganta para que chapotee la lucha en todas nuestras palabras mejor pensadas. Nacerá una revolución armada también con poesía. Revolución poesía en sí por todos los poros vuelta conciencia en imágenes beligerantes exigentes y en acción. Quebremos todo exclusivismo de la poesía. Cambiemos al mundo (también) con un programa mundial de la Poesía construido por una humanidad dispuesta a sacudirse la explotación, organizada de una vez por todas. Para siempre. Programa de la Poesía como estrategia de vida revolucionaria.
Hacer de la Poesía Revolucionaria, la ética y la estética del futuro, la poesía de lucha y liberación. Hacer la Poesía necesaria con sus fulgores interiores y exteriores rumbo a la magnificencia misma de la humanidad y su luz de metralla estremecedora. Belleza convulsiva de una revolución también poética que transforme al mundo... que transforme la vida. Poesía Revolucionaria para la reclasificación sistemática de todas las cosas según un orden socialista. Poesía para terminar con la propiedad privada y el Estado burgués, desterrar la miseria, el hambre, la ignorancia y la enfermedad. Aniquilar la usurpación de las fuerzas y talentos expresivos y su sometimiento. Impulsar la Poesía Revolucionaria con términos nuevos del espíritu y de las armas obreras. No serán los poetas quienes hagan la revolución, serán los obreros y los campesinos organizados bajo un programa en el que no estará ausente una táctica y estrategia poéticas aportadas por revolucionarios poetas llamados a sumarse en la lucha como un guerrero más, bajo crítica y autocrítica permanente, acompañante de los protagonistas y protagonista a su vez. No habrá Programa coherente de la Poesía Revolucionaria si se omiten las condiciones concretas donde se produce y de quienes la producen. Es indispensable establecer que en una sociedad dividida en clases el debate sobre la Poesía es ineludiblemente un debate de clase. La Poesía no es un fenómeno que puede despegarse de las condiciones concretas y las necesidades colectivas.
La revolución, el acto de amor y el acto de poesía no son incompatibles.
Urge una revolución poética de símbolos grandes y aguerridos vanguardia del espíritu, de la sensibilidad, de la poesía. Poesía para organizarse, congregarse, unirse, participar, comunicarse… insurrección, revolución, revolver, perturbar y sobre todo construir. Revolución permanente. Esta idea de revolución unida a la poesía no es otra cosa que la poesía al servicio de la revolución. La comprensión de esta premisa complementa toda nuestra táctica y estrategia… mostrar al amor como una ceremonia (un lenguaje) que no se realiza a espaldas de la sociedad y que es una necesidad primordial para una vida que se dignifique en y con la lucha. Lucha en primera y última instancia con amor revolucionario en un mundo en transición hacia un amor revolucionario permanente. El amor es en nuestra definición guerrera, reconocimiento de la revolución en la persona amada, es la libertad, es ceremonia, purificación y piedra de fundación: el misterio de la persona libre. La poesía se hace en el lecho como el amor. Sus sábanas deshechas son la aurora de las cosas. La poesía se hace en los bosques y en las fábricas, en las escuelas y en los límites. Debe tener todo el espacio que necesite. Para preguntar por la hora de la revolución la humanidad debe preguntar por sí. Entonces otro mundo puede nacer de la contradicción entre lo que vivimos y cómo queremos, debemos, merecemos vivir. Puede nacer una revolución ahí donde la conciencia se disponga a evitar toda caída en la miseria del mundo. Eso será también poética revolucionaria que, de la teoría a la práctica, y viceversa, contribuya, objetiva y subjetivamente, en la destrucción del imperio burgués y al ascenso del espíritu libre, hacia una humanidad plena.
La Poesía Revolucionaria debe elevarse exponencialmente sobre el nivel de vida actual. Elevarse no significa desprenderse de la realidad social, enajenarse, ni olvidarse. Implica la comprensión de una humanidad nueva, de las leyes de su desarrollo, y la comprensión de todas las antinomias y contradicciones de la sociedad clasista y de la división social del trabajo. Implica poner toda capacidad de abstracción al servicio dialéctico de la concreción y viceversa.
Impulsemos la Poesía Revolucionaria contra todo lo que nos impide luchar juntos. Poesía Revolucionaria para trabar un debate que eleve la conciencia contra la lógica de la miseria. Poesía Revolucionaria para reunir fuerzas, para dar fin a toda la farsa siniestra del capitalismo, para aniquilar la esta pulsión burguesa delirante y enloquecida que nos explota, derrotar a este circo de bestias asesinas.
Poesía de vida. Poesía estremecimiento y palpitación devenida de la práctica toda, en el hacer del mundo una procuraduría permanente del estado poético. La felicidad misma. El desarrollo de la poesía es desigual y combinado. Nuestra voz bien puede ser la voz del otro que cohabita bajo el techo doméstico de la miseria desaforada. Nuestra voz bien puede tener armonía distinta, para que se oiga entre el bramido de las bestias, para que sobre ella se balanceen las esperanzas más fértiles y nuevas. No hay, pues, poesía sin ideología como no hay clase social sin producción cultural. Y estamos en guerra. No existe la poesía por la poesía misma.
Impulsemos la Poesía Revolucionaria como tarea suprema para participar conciente y activamente en la preparación de la Revolución Permanente. Poesía para participar de manera organizada, social e individual, en el ascenso del sentido y drama de la revolución, en sus nervios más íntimos, para dar una encarnación poderosa al trabajo humano supremo de transformar al mundo. No sometidos a burocracia o secta alguna. No aceptar la felicidad por etapas o en un solo país. Impulsemos la Poesía Revolucionaria para organizarnos, que sea la organización, en lo posible, expresión de avance poético también, contra nuestra situación es francamente atrasada, poco inteligente y acaso miserable.
Poesía Revolucionaria que renacerá con la humanidad desde la noche de la miseria y la barbarie, bajo el pico de una cigüeña con cabellos de arco iris moradora de estrellas. Poesía Revolucionaria florecida en el cielo que tomaremos por asalto con la dirección inflexible del corazón lámpara que envuelve un pecho melodioso con las llamas de poesía que ya ilumina la bóveda de la revolución aeronauta.
La poesía revolucionaria florecerá ensimismada sobre las voces obreras nuevas. Lo sabremos sin secretos, saldrá como un arco-iris, como un tranvía, saldrá una selva haciendo el amor y del amor su flecha catarata. Como una ruta hacia el horizonte de la revolución ahora luciérnaga-volcán del futuro donde los astros crujirán las entrañas y el cielo cruzará la garganta del poeta.
Esta Poesía Revolucionaria desafiará al silencio incluso con blasfemias y gritos hasta que caiga el rayo ansiado que nos llevará al otro lado de lo consciente y lo inconsciente… como el fuego de una orquesta de sirenas cuna de lenguas contra la barbarie de humanos infestados de preceptos burgueses. Poesía revolucionaria para escuchar la elocuencia de las estrellas y la oratoria del árbol, del alma y la luna almendra. Poesía protesta en gritos oceánicos y araño al destino miserable que nos han de los miserables verdaderos.
Poesía Revolucionaria que hablará sobre la hora de vivir la libertad como instinto contagioso de campanas desafiantes. A estas horas el sol tantea el último rincón donde se incuba la poesía revolucionaria. Y nace una selva mágica de embriones que suben su canto en mil barcos. Es hora de despertar en todas partes nuestras certezas de pájaros ansiosos de amanecer la vida y nada sea lo mismo. Poesía Revolucionaria para que el paisaje se llene de locuras frescas y vaya y venga la humanidad de la tierra al cielo, del cielo al mar, buscando las cosquillas de las espigas. Poesía estado superior de las imágenes... realización purificada y purificante...materialista y dialéctica.
La Poesía Revolucionaria deberá tener el mismo poder que los ojos de la amada. Nos hará pensar en un comienzo del mundo nuevo entre poemas revolucionarios como incendios cósmicos que se propagan e iluminan consumaciones de lengua de corazones. Las llamas de la poesía revolucionaria que se junta el poeta calientan su garganta con claros de luna. Por cada poema revolucionario el cielo parpadeará aerolitos testigo en todos los frentes donde se libre una lucha real contra la ignorancia.
La poesía revolucionaria estallará en luminarias mojada de mares no nacidos hay que trabajar sobre la poesía con la poesía para la revolución en caliente, desde una concepción de clase. Hay un espacio despoblado que es preciso poblar con poesía revolucionaria, con semillas abiertas, juegos y aerolitos de violín que nos traen el recuerdo del horizonte nuestro.
La imaginación al poder. El poder a la imaginación. Impulsemos esa Poesía Revolucionaria que tiene un mirar de vértigos. Alborada que borda certezas sobre el cielo que tomará por asalto y del que todos tomaremos tinta sin nombre. Poesía lengua de obra y lucha que hablaremos para siempre vertiginosos. Belleza convulsiva que abrirá para siempre esta caja de mil fondos llamada humanidad. Deberíamos re-inventar, con poesía revolucionaria y a partir de sus logros máximos, las obras todas dadas hace siglos. La hora de la poesía revolucionaria es también una hora de transformación de nuestras necesidades en rompecabezas bastante más refinados. Los conjuntos naturales de objetos y de fenómenos, tocados por la poesía revolucionaria, ya no coinciden con nuestros pensamientos ordinarios.
Impulsemos la Poesía Revolucionaria porque es posible, para lo inmediato y lo mediato. Para lo de hoy y lo de siempre. Por lo legal y por lo legítimo. Por la esperanza y por la panza. Por la dignidad y por la espontaneidad. Por el humor y por el amor. Por el salario y por el ideario. El caso es que una buen día quizá cuando el cansancio y la rabia nos antesalen a la noche, antes de caer dormidos, percibiremos nítidamente articulada, hasta el punto de que resulte imposible cambiar ni un solo elemento, la imagen de una revolución plena, no ajena al sonido de nuestra voz, de cualquier voz, como una frase nueva que llegará hasta nosotros sin llevar en sí el menor rastro de distancia y que, según ciertas revelaciones de la conciencia, nos ocupara el resto de la vida. Esa frase, la frase revolucionaria, parecerá, en un insistente, casi atrevida como el cristal. Aparecerá como un lenguaje nuevo de guerra poética, que no podrá entenderse más que hundiendo sus raíces en el humus revolucionario de los obreros y los campesinos para nacer como una planta nueva siempre. Grabemos rápidamente tal frase en la memoria, y, cuando nos dispongamos a pasar a otro asunto, el carácter orgánico de la frase retendrá nuestra atención. Y entonces poblaremos su vientre con una militancia nueva que se prolongara en la sangre a que responderemos sobre el surco de un arado de luz y ojos enaltecidos.
En el examen de la historia no sólo hay que saber, sino que hay que saber de una cierta manera poética. Tiemblen farsantes, uno conoce muy bien sus estrategias. Estamos en pie de guerra con nuestro cielo lleno de estrellas que esperan convertirse en poesía revolucionaria, con salpicaduras de astro que sopla sobre el pecho montañas a altura de los deseos. El entusiasmo intacto. Vivitos y coleando. Nos daremos la vida, desde esta muerte que nos dan y contra ella, si juntamos todas las frases revolucionarias, si las organizamos, aquí y allá, para tomar el cielo por asalto, hoy cercado con balas.
Ensayo copyleft que puede ser reproducido libremente, se agradecerá respetar su integridad, mencionar al autor e informar dónde será utilizado.
“La mano que maneja la pluma vale tanto como la que conduce el arado”
Arthur RIMBAUD
El estado actual del espíritu en plena guerra simbólica.
Advertencia beligerante: hay que tomar el cielo por asalto. La realidad no es cosa del otro mundo.
Hoy se hace pasar por “poesía” (y nos la imponen) la basura decorativa de “artistas” alquilados para disfrazar estéticamente la miseria que fabrica el capitalismo. Mueven la cola y hacen gracejetas al patrón que compra obra. Unos hacen monerías para ganarse becas o presupuestos y otros las hacen porque no les queda más remedio, algunos viven amargados por la humillación. Se hace pasar por “poesía” el idealismo solipsista y la obscenidad nihilista más impunemente disfrazada de “arte”. Se hace pasar por poéticas las payasadas de los comerciantes mass mediáticos. La burguesía no produce su “poesía” inocentemente. La poesía burguesa es parte de un arsenal de guerra ideológica, puesto a fabricar jabones para lavar la sangre derramada por una civilización que no encuentra dónde esconder todos esos muertos que produce minuto a minuto. Todos los instructivos ideológicos burgueses que se esmeran en embellecer la propiedad privada, la familia, las instituciones militares y el devenir de gobiernos ávidos de violencia rentable, se suponen dueños de las conciencias donde depositan sus deyecciones poéticas… su proyecto esclavista.
Con la alquimia de la revolución y su poesía hay que ir contra la enfermedad y la decadencia capitalista. Contra toda burocratización de la vida. No hay un sólo medio de acción que no debamos emplear y eso incluye al amor, a la poesía… no humillados, no hambrientos, no ignorantes, no explotados. Contra los intereses bancarios, la plusvalía, las burocracias, los monopolios, las “buenas conciencias”, los redentores, las sectas y los represores. Contra la barbarie y sus noticieros, los decretos presidenciales espurios, los recortes salariales, la desecación del poder adquisitivo… Contra el genocidio en los hospitales públicos, o privados, sin medicamentos, sin gasas, sin platos, sin solidaridad. Contra la miseria intelectual en las escuelas públicas, en las universidades públicas, en los institutos de investigación. Contra el crimen organizado por las burguesías en los recibos de teléfono, la luz, el agua, el gas… Contra el hambre, el desempleo, la vejez náufraga, la niñez desvencijada, el futuro ciego, el pasado amnésico. Contra el capitalismo esquizofrénico, sus bajezas y su odio. Contra el capitalismo bandolero de ojos gélidos. Contra este tiradero de almas machacadas por los lagartos de la usura. Contra la poesía fabricada para la vanidad salivosa. Contra todo engendro vomitado a destajo en trances de cursilería negociable. Contra la palabrería santificada entre genitales de calenturas patrioteras. Contra los retruécanos eyaculatorios de poetastros complacientes con la burguesía. Hay riesgos como nunca en las circunstancias presentes. Es imposible prolongar esto que vivimos, es inútil aferrarse a este muladar. Somos reos de la miseria y la barbarie.
Retrato del capitalismo
La Cultura burguesa se ha convertido en herramienta de “seguridad nacional”; en guerra ideológica de intensidad variable que se regula según los imperativos de control de conciencias más y caros al régimen de explotación. No tragaremos más odio de sus dioses institucionales. No santificaremos sus crímenes. Esto es una monstruosidad y ha sido muy costosa. Este amasijo de cadáveres que la burguesía esconde bajo el tapete de la alienación nos taladra con su angustia y modorra de camposanto televisivo. Nos taladra con sus estertores más obscenos mientras temblamos en las fauces de la bestia. El imperialismo neo-nazi avanza, hay superexplotación en todas partes. Los rebeldes sobreviven perseguidos, calumniados, encarcelados, o exiliados. Crece la burguesa del “mercado global”, la guerra ideológica en los misiles y en los mass media. Arrecia la persecución de los lebreles neoliberales en fábricas, aulas, oficinas, calles... Arrecia la represión contra el arte, la ciencia, la creación, la inteligencia que no se bajan los pantalones. Se llamen como se llamen, publiquen lo que publiquen o se premien como se premien.
En general el esmero, detalle, pulcritud y palabrería con que se elaboran muchas de las obras poéticas al servicio de la burguesía, son púlpitos para un clientelismo que extorsiona a los pueblos con la jugarreta de un saber “iluminado” de genio burocrático concentrado en su vanidad de poder. No faltan especialistas de mercado, títulos ni argumentos de clase, son impecables en la logística de las prebendas y canonjías. Son suficientemente escolásticos y eclécticos, y, sobre todo, son eficientemente demagógicos. Rinden informes detallados, hacen pasar por “riqueza poética” una red miserable de auto-proclamaciones llenas de aplausos para un rey tuerto que gusta de tragar ojos de súbditos. Algunos ganan premios internacionales. Muchos “poetas” hoy convertidos en sepultureros de utopías, proclaman sin rubor el paraíso terrenal de las economías de mercado y festejan la libre competencia mercantil de la Poesía. Los poetas yupies aplauden. Remember Octavio and Obama Nobel Price.
Somos testigos, protagonistas y víctimas de una guerra ideológica virulenta empeñada en imponer los valores éticos, estéticos y morales burgueses más nocivos y aberrantes. Padecemos el gran embrollo de las reorganizaciones mercantiles trasnacionales que, en sus rebatingas, se esmeran para adoctrinar a las sociedades con moralejas empiriocriticistas, pragmatistas y tecnocráticas. Se asesina al espíritu rebelde, sus creaciones, enseñanzas y comunicaciones a cambio de criterios post modernos neoliberales que entienden al Estado como hoobie gerencial. Se hace pasar por poesía la payasada burguesa que produce adornos para la explotación. La idea burguesa de “poesía” con que se envenena al mundo, es “poesía” decorativa, masturbatoria o mercantil. Desplante para desesperanzar al mundo. Aniquilamiento del entusiasmo dispuesto, con todos los recursos posibles, para decretar el fin de la historia y la muerte de las utopías. La Poesía ha sido secuestrada por el capitalismo para frenar al espíritu y para someterlo al negocio burgués. No se puede (o debe) pensar la Poesía al margen del estado que guarda objetivamente el desarrollo de las fuerzas productivas, al margen de la lucha de clases, al margen del debate Capital-trabajo. No se debe pensar la Poesía al margen del trabajo, sin los trabajadores, sus circunstancias, las calamidades que los marcan y las potencialidades liberadoras posibles.
Reinan los recortes presupuestales más violentos en materia de gasto social, Cultura, Educación, Salud. En México por ejemplo, existe una escalada terrorista gubernamental empeñada en devastar el trabajo intelectual o artístico rebeldes, desde la investigación científico-tecnológica, hasta los salarios de los docentes. Hay cada vez menos recursos económicos asignados para equipar escuelas, universidades, institutos y museos si no son complacientes con el aplauso a la indiferencia y el saqueo. Hay más soldados mercenarios en las calles. Abundan los libros de autores conniventes con el sistema, se crean sólo centros Culturales para desplantes individualistas y mafias intelectuales y se fortalece cierta satanización ideológica que tilda de aburrido todo lo que es, invoca y sostiene críticas. Los niños, adolescentes, jóvenes y adultos escriben y leen menos y peor. Ahora se difunde la idea de que todo proyecto poético debe ser “rentable” y se le somete a leyes de comercialización desleales. Hay más represión contra los movimientos sociales. ¡Libertad para los luchadores sociales de Atenco… libertad para los luchadores sociales de Oaxaca!
A desengañarnos poetas:
Nadie se crea Mesías, nadie se sienta Salvador de la Humanidad sólo por escribir “poemas”. La Poesía sólo se desarrollará sobre sus mejores conquistas, (dialéctica y colectivamente), cuando la sociedad logre su emancipación definitiva. Y permanezca armada para defenderse. Mientras tanto los logros mejores son sólo índices de un grado de avance importante pero parcial. Los poetas, pintores, músicos, teatristas, vídeoastas, intelectuales, bailarines… no son más dueños ni más hacedores de Cultura que los obreros, los panaderos, los electricistas... La idea de creación poética restringida a inteligentes o genios reproduce la separación clasista de la sociedad y la fetichiza. Los talentos individuales, que son innegables, deben explicar históricamente a qué intereses sirven a que riqueza colectiva le deben su obra. Estamos sometidos a un modo de producción poética oligarca y burocrática porque estamos desorganizados. Hay vicios no poco esnobistas en muchos productores de “poesía” envenenados de vanidad que impiden la autoconciencia de sí como trabajadores necesitados de una organización política para una lucha emancipatoria. Se trata de una soberbia indvidualista paralizante y repelente a la crítica (y la autocrítica). ¿Podrá cambiarse?
Es impensable una transformación poética sin una transformación social profunda. Es necesario un programa de transición Poética atado a un programa de transición general que tenga por ejes principales la lucha antiimperialista y la destrucción del capitalismo. Nuestras armas no son distintas a las armas comunes en función revolucionaria. Es decir, el arma no es una representación simbólica de lo que la lucha y el mundo son, sino herramienta de destrucción-construcción bajo la brújula de un programa revolucionario. Tatuado en las armas para la guerra simbólica. Con la poética engendrada por la revolución, el arma de la poesía debería ser, además, relato de la gesta gracias a necesidades conscientes y a una imaginación colectiva no alienada. Las armas de la poesía revolucionaria deben trabajar en el relato de una praxis transformadora que recuerda siempre sus objetivos como un reloj histórico que apunta, con sus manecillas, la hora del triunfo simbólico también.
La realidad impone problemas nuevos, exige luchas nuevas y estrategias nuevas. Dejemos de esquivar, levantemos la poesía revolucionara contra la vida miserable a que nos condenan a vivir. Levantemos unidos la poesía revolucionaria como ejército de luz, contra las emboscadas. Al lado (o detrás) de millones de obreros que levantan al cielo sus banderas de aurora, la única esperanza, la última esperanza contra el hambre eterna y el descorazonamiento, contra la angustia que cuelga de los pechos. Contra las alucinaciones de la angustia tantos siglos acumulada como lágrima inmensa. Contra la muerte infiltrada de rapsodias burócratas, infiltrada de pianos tenues y banderas camaleónicas con transfusiones eléctricas de pesadilla y fatalidad en nombre de un idiota.
¿Será pedir mucho que todos nuestros poemas giren por la palabra Revolución. Por una Revolución que impulse para salir de los marcos desesperantes de la vida miserable, la debilidad y la impotencia?
¿Qué Hacer?
“Puede afirmarse sin exageración que jamás la civilización humana estuvo amenazada por tantos peligros como lo está hoy. Los vándalos con la ayuda de sus medios bárbaros, es decir, harto precarios, destruyeron la civilización antigua en un limitado rincón de Europa. Actualmente es la civilización mundial completa, en la unidad de su destino histórico, la que se tambalea bajo amenaza de unas fuerzas reaccionarias armadas con toda la técnica moderna. No sólo pensamos en la guerra que se avecina. Ya, desde ahora, en tiempos de paz, la situación de la ciencia y del arte se ha vuelto absolutamente intolerable”.Manifiesto por un Arte Revolucionario e Independiente.
No nos ilusionemos con una Poesía Revolucionaria “ideal”, “perfecta” dogma de sectarios. Mejor trabajemos en una Revolución Poética permanente que apunte a una transformación general de los valores, a la ruptura y la descalificación de la lógica explotadora a la que es inexcusable perseguir hasta la extirpación de todos sus reductos.
Una guerra revolucionaria de la vida para arder también con poesía en el cielo que nos pertenece. Aniquilar este infierno absurdo y decadente incluso con la pócima de la poesía revolucionaria. Aplastar todas las trabas hasta con martillos verdaderos. Impulsemos la Poesía Revolucionaria primero ética que estética como un arma, forma superior de lucha, del poeta necesario que es, primero, revolucionario. ¿Por qué no? Poeta militante de la libertad, trabajador, obrero de los ejércitos emocionales contra de todas las opresiones. Poeta militante revolucionario para elevar la conciencia sin mesianismos idiotas en plena lucha de clases. Poetas revolucionarios para la resolución de los problemas en la vida práctica.
Andemos por el mundo organizando siempre nuestro renacimiento de revoluciones que traerá sus cajones llenos de pájaros tiernos. Andemos con una tempestad de revoluciones en la garganta para que chapotee la lucha en todas nuestras palabras mejor pensadas. Nacerá una revolución armada también con poesía. Revolución poesía en sí por todos los poros vuelta conciencia en imágenes beligerantes exigentes y en acción. Quebremos todo exclusivismo de la poesía. Cambiemos al mundo (también) con un programa mundial de la Poesía construido por una humanidad dispuesta a sacudirse la explotación, organizada de una vez por todas. Para siempre. Programa de la Poesía como estrategia de vida revolucionaria.
Hacer de la Poesía Revolucionaria, la ética y la estética del futuro, la poesía de lucha y liberación. Hacer la Poesía necesaria con sus fulgores interiores y exteriores rumbo a la magnificencia misma de la humanidad y su luz de metralla estremecedora. Belleza convulsiva de una revolución también poética que transforme al mundo... que transforme la vida. Poesía Revolucionaria para la reclasificación sistemática de todas las cosas según un orden socialista. Poesía para terminar con la propiedad privada y el Estado burgués, desterrar la miseria, el hambre, la ignorancia y la enfermedad. Aniquilar la usurpación de las fuerzas y talentos expresivos y su sometimiento. Impulsar la Poesía Revolucionaria con términos nuevos del espíritu y de las armas obreras. No serán los poetas quienes hagan la revolución, serán los obreros y los campesinos organizados bajo un programa en el que no estará ausente una táctica y estrategia poéticas aportadas por revolucionarios poetas llamados a sumarse en la lucha como un guerrero más, bajo crítica y autocrítica permanente, acompañante de los protagonistas y protagonista a su vez. No habrá Programa coherente de la Poesía Revolucionaria si se omiten las condiciones concretas donde se produce y de quienes la producen. Es indispensable establecer que en una sociedad dividida en clases el debate sobre la Poesía es ineludiblemente un debate de clase. La Poesía no es un fenómeno que puede despegarse de las condiciones concretas y las necesidades colectivas.
La revolución, el acto de amor y el acto de poesía no son incompatibles.
Urge una revolución poética de símbolos grandes y aguerridos vanguardia del espíritu, de la sensibilidad, de la poesía. Poesía para organizarse, congregarse, unirse, participar, comunicarse… insurrección, revolución, revolver, perturbar y sobre todo construir. Revolución permanente. Esta idea de revolución unida a la poesía no es otra cosa que la poesía al servicio de la revolución. La comprensión de esta premisa complementa toda nuestra táctica y estrategia… mostrar al amor como una ceremonia (un lenguaje) que no se realiza a espaldas de la sociedad y que es una necesidad primordial para una vida que se dignifique en y con la lucha. Lucha en primera y última instancia con amor revolucionario en un mundo en transición hacia un amor revolucionario permanente. El amor es en nuestra definición guerrera, reconocimiento de la revolución en la persona amada, es la libertad, es ceremonia, purificación y piedra de fundación: el misterio de la persona libre. La poesía se hace en el lecho como el amor. Sus sábanas deshechas son la aurora de las cosas. La poesía se hace en los bosques y en las fábricas, en las escuelas y en los límites. Debe tener todo el espacio que necesite. Para preguntar por la hora de la revolución la humanidad debe preguntar por sí. Entonces otro mundo puede nacer de la contradicción entre lo que vivimos y cómo queremos, debemos, merecemos vivir. Puede nacer una revolución ahí donde la conciencia se disponga a evitar toda caída en la miseria del mundo. Eso será también poética revolucionaria que, de la teoría a la práctica, y viceversa, contribuya, objetiva y subjetivamente, en la destrucción del imperio burgués y al ascenso del espíritu libre, hacia una humanidad plena.
La Poesía Revolucionaria debe elevarse exponencialmente sobre el nivel de vida actual. Elevarse no significa desprenderse de la realidad social, enajenarse, ni olvidarse. Implica la comprensión de una humanidad nueva, de las leyes de su desarrollo, y la comprensión de todas las antinomias y contradicciones de la sociedad clasista y de la división social del trabajo. Implica poner toda capacidad de abstracción al servicio dialéctico de la concreción y viceversa.
Impulsemos la Poesía Revolucionaria contra todo lo que nos impide luchar juntos. Poesía Revolucionaria para trabar un debate que eleve la conciencia contra la lógica de la miseria. Poesía Revolucionaria para reunir fuerzas, para dar fin a toda la farsa siniestra del capitalismo, para aniquilar la esta pulsión burguesa delirante y enloquecida que nos explota, derrotar a este circo de bestias asesinas.
Poesía de vida. Poesía estremecimiento y palpitación devenida de la práctica toda, en el hacer del mundo una procuraduría permanente del estado poético. La felicidad misma. El desarrollo de la poesía es desigual y combinado. Nuestra voz bien puede ser la voz del otro que cohabita bajo el techo doméstico de la miseria desaforada. Nuestra voz bien puede tener armonía distinta, para que se oiga entre el bramido de las bestias, para que sobre ella se balanceen las esperanzas más fértiles y nuevas. No hay, pues, poesía sin ideología como no hay clase social sin producción cultural. Y estamos en guerra. No existe la poesía por la poesía misma.
Impulsemos la Poesía Revolucionaria como tarea suprema para participar conciente y activamente en la preparación de la Revolución Permanente. Poesía para participar de manera organizada, social e individual, en el ascenso del sentido y drama de la revolución, en sus nervios más íntimos, para dar una encarnación poderosa al trabajo humano supremo de transformar al mundo. No sometidos a burocracia o secta alguna. No aceptar la felicidad por etapas o en un solo país. Impulsemos la Poesía Revolucionaria para organizarnos, que sea la organización, en lo posible, expresión de avance poético también, contra nuestra situación es francamente atrasada, poco inteligente y acaso miserable.
Poesía Revolucionaria que renacerá con la humanidad desde la noche de la miseria y la barbarie, bajo el pico de una cigüeña con cabellos de arco iris moradora de estrellas. Poesía Revolucionaria florecida en el cielo que tomaremos por asalto con la dirección inflexible del corazón lámpara que envuelve un pecho melodioso con las llamas de poesía que ya ilumina la bóveda de la revolución aeronauta.
La poesía revolucionaria florecerá ensimismada sobre las voces obreras nuevas. Lo sabremos sin secretos, saldrá como un arco-iris, como un tranvía, saldrá una selva haciendo el amor y del amor su flecha catarata. Como una ruta hacia el horizonte de la revolución ahora luciérnaga-volcán del futuro donde los astros crujirán las entrañas y el cielo cruzará la garganta del poeta.
Esta Poesía Revolucionaria desafiará al silencio incluso con blasfemias y gritos hasta que caiga el rayo ansiado que nos llevará al otro lado de lo consciente y lo inconsciente… como el fuego de una orquesta de sirenas cuna de lenguas contra la barbarie de humanos infestados de preceptos burgueses. Poesía revolucionaria para escuchar la elocuencia de las estrellas y la oratoria del árbol, del alma y la luna almendra. Poesía protesta en gritos oceánicos y araño al destino miserable que nos han de los miserables verdaderos.
Poesía Revolucionaria que hablará sobre la hora de vivir la libertad como instinto contagioso de campanas desafiantes. A estas horas el sol tantea el último rincón donde se incuba la poesía revolucionaria. Y nace una selva mágica de embriones que suben su canto en mil barcos. Es hora de despertar en todas partes nuestras certezas de pájaros ansiosos de amanecer la vida y nada sea lo mismo. Poesía Revolucionaria para que el paisaje se llene de locuras frescas y vaya y venga la humanidad de la tierra al cielo, del cielo al mar, buscando las cosquillas de las espigas. Poesía estado superior de las imágenes... realización purificada y purificante...materialista y dialéctica.
La Poesía Revolucionaria deberá tener el mismo poder que los ojos de la amada. Nos hará pensar en un comienzo del mundo nuevo entre poemas revolucionarios como incendios cósmicos que se propagan e iluminan consumaciones de lengua de corazones. Las llamas de la poesía revolucionaria que se junta el poeta calientan su garganta con claros de luna. Por cada poema revolucionario el cielo parpadeará aerolitos testigo en todos los frentes donde se libre una lucha real contra la ignorancia.
La poesía revolucionaria estallará en luminarias mojada de mares no nacidos hay que trabajar sobre la poesía con la poesía para la revolución en caliente, desde una concepción de clase. Hay un espacio despoblado que es preciso poblar con poesía revolucionaria, con semillas abiertas, juegos y aerolitos de violín que nos traen el recuerdo del horizonte nuestro.
La imaginación al poder. El poder a la imaginación. Impulsemos esa Poesía Revolucionaria que tiene un mirar de vértigos. Alborada que borda certezas sobre el cielo que tomará por asalto y del que todos tomaremos tinta sin nombre. Poesía lengua de obra y lucha que hablaremos para siempre vertiginosos. Belleza convulsiva que abrirá para siempre esta caja de mil fondos llamada humanidad. Deberíamos re-inventar, con poesía revolucionaria y a partir de sus logros máximos, las obras todas dadas hace siglos. La hora de la poesía revolucionaria es también una hora de transformación de nuestras necesidades en rompecabezas bastante más refinados. Los conjuntos naturales de objetos y de fenómenos, tocados por la poesía revolucionaria, ya no coinciden con nuestros pensamientos ordinarios.
Impulsemos la Poesía Revolucionaria porque es posible, para lo inmediato y lo mediato. Para lo de hoy y lo de siempre. Por lo legal y por lo legítimo. Por la esperanza y por la panza. Por la dignidad y por la espontaneidad. Por el humor y por el amor. Por el salario y por el ideario. El caso es que una buen día quizá cuando el cansancio y la rabia nos antesalen a la noche, antes de caer dormidos, percibiremos nítidamente articulada, hasta el punto de que resulte imposible cambiar ni un solo elemento, la imagen de una revolución plena, no ajena al sonido de nuestra voz, de cualquier voz, como una frase nueva que llegará hasta nosotros sin llevar en sí el menor rastro de distancia y que, según ciertas revelaciones de la conciencia, nos ocupara el resto de la vida. Esa frase, la frase revolucionaria, parecerá, en un insistente, casi atrevida como el cristal. Aparecerá como un lenguaje nuevo de guerra poética, que no podrá entenderse más que hundiendo sus raíces en el humus revolucionario de los obreros y los campesinos para nacer como una planta nueva siempre. Grabemos rápidamente tal frase en la memoria, y, cuando nos dispongamos a pasar a otro asunto, el carácter orgánico de la frase retendrá nuestra atención. Y entonces poblaremos su vientre con una militancia nueva que se prolongara en la sangre a que responderemos sobre el surco de un arado de luz y ojos enaltecidos.
En el examen de la historia no sólo hay que saber, sino que hay que saber de una cierta manera poética. Tiemblen farsantes, uno conoce muy bien sus estrategias. Estamos en pie de guerra con nuestro cielo lleno de estrellas que esperan convertirse en poesía revolucionaria, con salpicaduras de astro que sopla sobre el pecho montañas a altura de los deseos. El entusiasmo intacto. Vivitos y coleando. Nos daremos la vida, desde esta muerte que nos dan y contra ella, si juntamos todas las frases revolucionarias, si las organizamos, aquí y allá, para tomar el cielo por asalto, hoy cercado con balas.
Ensayo copyleft que puede ser reproducido libremente, se agradecerá respetar su integridad, mencionar al autor e informar dónde será utilizado.
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Prosa: Buen Abad
viernes, 21 de mayo de 2010
Roque Dalton: Antología poética
Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com
Roque Dalton
(El Salvador, 1935-1975)
El credo del Che
El Che Jesucristo
fue hecho prisionero
después de concluir su sermón en la montaña
(con fondo de tableteo de ametralladoras)
por rangers bolivianos y judíos
comandados por jefes yankees-romanos.
Lo condenaron los escribas y fariseos revisionistas
cuyo portavoz fue Caifás Monje
mientras Poncio Barrientos trataba de lavarse las manos
hablando en inglés militar
sobre las espaldas del pueblo que mascaba hojas de coca
sin siquiera tener la alternativa de un Barrabás
(Judas Iscariote fue de los que desertaron de la guerrilla
y enseñaron el camino a los rangers)
Después le colocaron a Cristo Guevara
una corona de espinas y una túnica de loco
y le colgaron un rótulo del pescuezo en son de burla
INRI: Instigador Natural de la Rebelión de los Infelices
Luego lo hicieron cargar su cruz encima de su asma
y lo crucificaron con ráfagas de M-2
y le cortaron la cabeza y las manos
y quemaron todo lo demás para que la ceniza desapareciera con el viento
En vista de lo cual no le ha quedado al Che otro camino
que el de resucitar
y quedarse a la izquierda de los hombres
exigiéndoles que apresuren el paso
por los siglos de los siglos
Amén.
Por qué escribimos
Uno hace versos y ama
la extraña risa de los niños,
el subsuelo del hombre
que en las ciudades ácidas disfraza su leyenda,
la instauración de la alegría
que profetiza el humo de las fábricas.
Uno tiene en las manos un pequeño país,
horribles fechas,
muertos como cuchillos exigentes,
obispos venenosos,
inmensos jóvenes de pie
sin más edad que la esperanza,
rebeldes panaderas con más poder que un lirio,
sastres como la vida,
páginas, novias,
esporádico pan, hijos enfermos,
abogados traidores
nietos de la sentencia y lo que fueron,
bodas desperdiciadas de impotente varón,
madre, pupilas, puentes,
rotas fotografías y programas.
Uno se va a morir,
mañana,
un año,
un mes sin pétalos dormidos;
disperso va a quedar bajo la tierra
y vendrán nuevos hombres
pidiendo panoramas.
Preguntarán qué fuimos,
quienes con llamas puras les antecedieron,
a quienes maldecir con el recuerdo.
Bien.
Eso hacemos:
custodiamos para ellos el tiempo que nos toca.
América Latina
El poeta cara a cara con la luna
fuma su margarita emocionante
bebe su dosis de palabras ajenas
vuela con sus pinceles de rocío
rasca su violincito pederasta.
Hasta que se destroza los hocicos
en el áspero muro de un cuartel.
27 Años
Es una cosa seria
tener veintisiete años
en realidad es una
de las cosas más seria
en derredor se mueren los amigos
de la infancia ahogada
y empieza a dudar uno
de su inmortalidad.
Miedo
A Julio Cortázar
Un ángel solitario en la punta del alfiler
oye que alguien orina.
El descanso del guerrero
Los muertos están cada día más indóciles.
Antes era fácil con ellos:
les dábamos un cuello duro una flor
loábamos sus nombres en una larga lista:
que los recintos de la patria
que las sombras notables
que el mármol monstruoso.
El cadáver firmaba en pos de la memoria
iba de nuevo a filas
y marchaba al compás de nuestra vieja música.
Pero qué va
los muertos son otros desde entonces.
Hoy se ponen irónicos
preguntan.
Me parece que caen en la cuenta
de ser cada vez más la mayoría!
El alma nacional
Patria dispersa: caes
como una pastillita de veneno en mis horas.
¿Quién eres tú, poblada de amos,
como la perra que se rasca junto a los mismos árboles
que mea? Quién soportó tus símbolos
tus gestos de doncella con olor a caoba,
sabiéndote arrasada por la baba del crápula?
¿A quién no tienes harto con tu diminutez?
¿A quién aún convences de tributo y vigilia?
¿Cómo te llamas, si, despedazada,
eres todo el azar agónico en los charcos?
¿Quién eres,
sino este mico armado y numerado,
pastor de llaves y odio, que me alumbra la cara?
Ya me bastas, mi bella
Madre durmiente que haces heder la noche de las
cárceles:
ahora me corroen los deberes del acecho
que hacen del hijo bueno un desertor,
del pavito coqueto un pobre desvelado,
del pan de Dios un asaltante hambriento.
Penitenciaría Central, octubre 1960
Canción protesta
A Silvio
Cayó mortalmente herido de un machetazo en la guitarra
pero aún tuvo tiempo de sacar su mejor canción de la funda
y disparar con ella contra su asesino
que pareció momentáneamente desconcertado
llevándose los índices a los oídos
y pidiendo a gritos
que apagaran la luz.
Roque Dalton. (San Salvador, El Salvador, 14 de mayo de 1935 - San Salvador, El Salvador, 10 de mayo de 1975) Poeta, ensayista, abogado, antropólogo y revolucionario salvadoreño, una de las voces más influyentes de la Generación Comprometida. Estudió derecho y antropología en las universidades de El Salvador, Chile y México. Se dedicó al periodismo y a la literatura. Publicó la mayoría de sus textos en forma clandestina en El Salvador durante los años sesenta y setenta. Obtuvo el Premio Centroamericano de Poesía, el Premio Casa de las Américas y otros galardones en diversos certámenes nacionales y centroamericanos. Por su militancia política, sufrió cárceles y destierros. Entre otros países, vivió en Guatemala, México, Cuba, Checoslovaquia, Corea y Vietnam del Norte. Murió asesinado en 1975.
Roque Dalton
(El Salvador, 1935-1975)
El credo del Che
El Che Jesucristo
fue hecho prisionero
después de concluir su sermón en la montaña
(con fondo de tableteo de ametralladoras)
por rangers bolivianos y judíos
comandados por jefes yankees-romanos.
Lo condenaron los escribas y fariseos revisionistas
cuyo portavoz fue Caifás Monje
mientras Poncio Barrientos trataba de lavarse las manos
hablando en inglés militar
sobre las espaldas del pueblo que mascaba hojas de coca
sin siquiera tener la alternativa de un Barrabás
(Judas Iscariote fue de los que desertaron de la guerrilla
y enseñaron el camino a los rangers)
Después le colocaron a Cristo Guevara
una corona de espinas y una túnica de loco
y le colgaron un rótulo del pescuezo en son de burla
INRI: Instigador Natural de la Rebelión de los Infelices
Luego lo hicieron cargar su cruz encima de su asma
y lo crucificaron con ráfagas de M-2
y le cortaron la cabeza y las manos
y quemaron todo lo demás para que la ceniza desapareciera con el viento
En vista de lo cual no le ha quedado al Che otro camino
que el de resucitar
y quedarse a la izquierda de los hombres
exigiéndoles que apresuren el paso
por los siglos de los siglos
Amén.
Por qué escribimos
Uno hace versos y ama
la extraña risa de los niños,
el subsuelo del hombre
que en las ciudades ácidas disfraza su leyenda,
la instauración de la alegría
que profetiza el humo de las fábricas.
Uno tiene en las manos un pequeño país,
horribles fechas,
muertos como cuchillos exigentes,
obispos venenosos,
inmensos jóvenes de pie
sin más edad que la esperanza,
rebeldes panaderas con más poder que un lirio,
sastres como la vida,
páginas, novias,
esporádico pan, hijos enfermos,
abogados traidores
nietos de la sentencia y lo que fueron,
bodas desperdiciadas de impotente varón,
madre, pupilas, puentes,
rotas fotografías y programas.
Uno se va a morir,
mañana,
un año,
un mes sin pétalos dormidos;
disperso va a quedar bajo la tierra
y vendrán nuevos hombres
pidiendo panoramas.
Preguntarán qué fuimos,
quienes con llamas puras les antecedieron,
a quienes maldecir con el recuerdo.
Bien.
Eso hacemos:
custodiamos para ellos el tiempo que nos toca.
América Latina
El poeta cara a cara con la luna
fuma su margarita emocionante
bebe su dosis de palabras ajenas
vuela con sus pinceles de rocío
rasca su violincito pederasta.
Hasta que se destroza los hocicos
en el áspero muro de un cuartel.
27 Años
Es una cosa seria
tener veintisiete años
en realidad es una
de las cosas más seria
en derredor se mueren los amigos
de la infancia ahogada
y empieza a dudar uno
de su inmortalidad.
Miedo
A Julio Cortázar
Un ángel solitario en la punta del alfiler
oye que alguien orina.
El descanso del guerrero
Los muertos están cada día más indóciles.
Antes era fácil con ellos:
les dábamos un cuello duro una flor
loábamos sus nombres en una larga lista:
que los recintos de la patria
que las sombras notables
que el mármol monstruoso.
El cadáver firmaba en pos de la memoria
iba de nuevo a filas
y marchaba al compás de nuestra vieja música.
Pero qué va
los muertos son otros desde entonces.
Hoy se ponen irónicos
preguntan.
Me parece que caen en la cuenta
de ser cada vez más la mayoría!
El alma nacional
Patria dispersa: caes
como una pastillita de veneno en mis horas.
¿Quién eres tú, poblada de amos,
como la perra que se rasca junto a los mismos árboles
que mea? Quién soportó tus símbolos
tus gestos de doncella con olor a caoba,
sabiéndote arrasada por la baba del crápula?
¿A quién no tienes harto con tu diminutez?
¿A quién aún convences de tributo y vigilia?
¿Cómo te llamas, si, despedazada,
eres todo el azar agónico en los charcos?
¿Quién eres,
sino este mico armado y numerado,
pastor de llaves y odio, que me alumbra la cara?
Ya me bastas, mi bella
Madre durmiente que haces heder la noche de las
cárceles:
ahora me corroen los deberes del acecho
que hacen del hijo bueno un desertor,
del pavito coqueto un pobre desvelado,
del pan de Dios un asaltante hambriento.
Penitenciaría Central, octubre 1960
Canción protesta
A Silvio
Cayó mortalmente herido de un machetazo en la guitarra
pero aún tuvo tiempo de sacar su mejor canción de la funda
y disparar con ella contra su asesino
que pareció momentáneamente desconcertado
llevándose los índices a los oídos
y pidiendo a gritos
que apagaran la luz.
Roque Dalton. (San Salvador, El Salvador, 14 de mayo de 1935 - San Salvador, El Salvador, 10 de mayo de 1975) Poeta, ensayista, abogado, antropólogo y revolucionario salvadoreño, una de las voces más influyentes de la Generación Comprometida. Estudió derecho y antropología en las universidades de El Salvador, Chile y México. Se dedicó al periodismo y a la literatura. Publicó la mayoría de sus textos en forma clandestina en El Salvador durante los años sesenta y setenta. Obtuvo el Premio Centroamericano de Poesía, el Premio Casa de las Américas y otros galardones en diversos certámenes nacionales y centroamericanos. Por su militancia política, sufrió cárceles y destierros. Entre otros países, vivió en Guatemala, México, Cuba, Checoslovaquia, Corea y Vietnam del Norte. Murió asesinado en 1975.
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