Visítenos ahora en

Visítenos ahora en www.juliocarmona.com

jueves, 5 de diciembre de 2013

Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com

LA UNIVERSIDAD PERUANA ¿SE SALVARA O SEGUIRÁ EN EL POZO?
Por Jorge Rendón Vásquez

No es que el debate sobre una nueva Ley Universitaria se caliente ahora.
Estuvo caliente desde que los rectores en funciones o potenciales y sus clanes se enteraron de que el proyecto consideraba la creación de una Superintendencia Nacional de Educación Universitaria con la modesta función de supervisar y acreditar la calidad educativa de las universidades.
No les gustó el proyecto, porque la distorsionada autonomía universitaria ha sido utilizada por ellos para instituir un archipiélago de pequeños estados independientes donde pueden crear las carreras que quieran, enseñar lo que quieran, hacer profesores a quienes quieran, tengan o no los requisitos académicos para enseñar, disponer de los recursos públicos que les son atribuidos como quieran, pagarse lo que quieran oficial o extraoficialmente, etc. Y todo esto, prescindiendo absolutamente de las necesidades de nuestro país y de la conveniencia de los educandos.
Hace unos días un funcionario de una entidad estatal con quien tengo cierta amistad me llamó para pedirme que recibiera a un rector de una universidad de provincia. Ésta había decidido establecer en Lima una facultad de Derecho, como su filial, y necesitaban un docente con el grado de doctor para hacerlo decano y encargarle su organización. Le pregunté a ese funcionario si sabía cuántas facultades de Derecho hay en Lima. No lo sabía, y probablemente tampoco el rector comitente. Y es posible que ni les interesara.
En cambio, los rectores sí saben positivamente que una gran parte de los jóvenes egresados cada año de la Educación Secundaria, que son decenas de miles, aspira a ingresar a alguna universidad, como el horizonte más promisorio para su promoción social, y que sus padres harán incluso sacrificios económicos por encima de sus posibilidades para pagarles los estudios superiores. Vale decir que hay un gran mercado universitario y que corre mucho dinero por él. En la lógica crematística de los rectores y sus clanes sería tonto perderlo.
En este festín, el convidado de piedra es el país que, para ellos, no tiene voz ni voto, como la efigie de alguien que fue notable en un mausoleo.
Que la mayor parte de las universidades resulten un adefesio, no es una materia compatible con el mercado, aunque sí con la autonomía.
Por lo tanto, es explicable que los rectores se aferren a la autonomía, la invoquen como una diosa (que debe ser pariente cercana de Proserpina) y paguen contra el proyecto de Ley Universitaria costosos avisos en los diarios, no con dinero suyo, sino metiendo la mano a las arcas universitarias que legalmente no están para eso. (¿Qué dirá la Contraloría sobre esto?).
La autonomía universitaria recibió su espaldarazo en la Constitución de 1979. La fórmula fue: “Cada universidad es autónoma en lo académico, económico, normativo y administrativo, dentro de la ley.” (art. 31º). La expresión “cada universidad” fue propuesta por el camaleónico representante Enrique Chirinos Soto, en ese momento perteneciente al Partido Aprista, y en nombre de éste. La apoyaron los representantes del PPC y de algunos grupos de izquierda. Todos ellos sabían cuánto podía rendirles política y económicamente la autonomía universitaria, gobernando cada universidad como una ínsula. (Y hay quienes adoran todavía a la Constitución de 1979.) Por fortuna, alguien añadió que esa autonomía debía operar “dentro de la ley”.
En la Constitución de 1993 se repitió la fórmula de la autonomía, mas sin la expresión “dentro de la ley”, la que fue sustituida por la declaración de que “Las universidades se rigen por sus propios estatutos en el marco de la Constitución y de las leyes.” (art. 18º). La educación universitaria quedó también englobada en la norma más genérica alusiva a toda la educación: “El Estado coordina la política educativa. Formula los lineamientos generales de los planes de estudios así como los requisitos mínimos de la organización de los centros educativos. Supervisa su cumplimiento y la calidad de la educación.” (art. 16º).
No hay pues en nuestro ordenamiento constitucional una autonomía universitaria irrestricta, como pugnan por aducir hasta la desesperación los rectores y sus clanes.
Si a los rectores se les preguntara si ellos responden por la pésima calidad de la formación profesional en casi todas las universidades de nuestro país, voltearían la cabeza y responderían: “No se oye, padre.”
Sin son ellos los principales causantes de ese desastre ¿con qué ejecutoria moral y profesional se alzan ahora contra una ley que podría empezar a rescatar a la universidad peruana del oscuro pozo en cuyas tinieblas gobiernan?
Hace algunos meses, en uno de mis comentos sobre Arequipa, me ocupé de los 367 doctorados “bamba” que los rectores de la Universidad de San Agustín habían conferido entre los años 2000 y 2006, por simples resoluciones rectorales, incluyéndose ellos mismos como beneficiarios, sin los estudios comprensivos, sin acreditar el conocimiento de dos idiomas extranjeros y sin tesis. (El colmo de la audacia ¿no?, como los conquistadores que decían que cada uno tenía en el bolsillo una real cédula que disponía: “Este español está autorizado a hacer lo que le da la gana.”). Gracias a esos doctorados, ascendieron de categoría, aumentándose los sueldos y, cuando se retiraron de la Universidad, obtuvieron pensiones más altas. La Asamblea Nacional de Rectores lo supo y no dijo ni pío, puesto que la Universidad de Arequipa había procedido en virtud de la autonomía universitaria. El rector de esta Universidad, protagonista de ese escándalo, es ahora Vicepresidente de la Asamblea Nacional de Rectores y una de las voces más calificadas del coro contra el proyecto de nueva Ley Universitaria.
La necesidad de una entidad cuya función sea controlar la calidad de la educación universitaria es clamorosa para nuestro país y para los estudiantes universitarios. Sin cuadros profesionales egresados de universidades calificadas el desarrollo económico se retarda. La mayor parte de los egresados universitarios actuales tiene que formarse necesariamente en el trabajo durante varios años hasta alcanzar el nivel adecuado que deberían haber tenido al egresar. Forzosamente, entonces, la dirección de las empresas y otras entidades al más alto nivel tiende a ser confiada a profesionales venidos del extranjero o con maestrías y doctorados obtenidos en el extranjero. Porque no se puede jugar con la responsabilidad de  producir bien, tanto en el servicio público como para el mercado.
En todos los países europeos, la formación universitaria está dirigida o supervisada por los gobiernos centrales y por las regiones o comunidades autónomas donde éstas existen. La autonomía universitaria esta limitada a la elección de las autoridades universitarias. Los regímenes de estudios, las carreras, las facultades y los doctorados, el régimen de ingreso a la docencia universitaria y a seguir estudios en la universidad están determinadas centralmente. Se entiende en esos países perfectamente que el desarrollo económico y la marcha misma de la sociedad y del Estado dependen en buena parte de la formación profesional universitaria, y más aún cuando la competencia económica es el medio natural de su existencia.
He tenido la oportunidad de ver personalmente el funcionamiento de la universidad en Europa y en Estados Unidos.
Forma parte de un sistema integral de formación profesional que comprende a las escuelas de educación inicial y secundaria, a los institutos de carreras no universitarias para la provisión de mandos medios, a las universidades, a los centros de formación de profesionales de nivel superior y a las academias de investigación. Y este sistema está dirigido y coordinado por una autoridad colectiva central, de manera que nada concerniente a la formación profesional queda librado a la autonomía de los funcionarios, autonomía que no existe y que la organización de la economía y del Estado sencillamente no toleraría.
¿Podrían las universidades peruanas soñar siquiera con el nivel de las universidades de los países más desarrollados?
Tal vez los señores rectores atrincherados en la Asamblea Nacional de Rectores puedan absolver esta pregunta y con gran soltura de huesos me digan que sí, como me respondió el decano de una Facultad de Derecho hace ya algunos años cuando le pregunté por que no promovía la incorporación a la docencia de ex alumnos que se habían doctorado en Francia y en Italia.
Todo es posible en la dimensión desconocida de la osadía del subdesarrollo.
(2/12/2013)
Matando el árbol de los frutos de oro.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com

PLAN DE ATAQUE


 Voy a buscar más de dos pies al gato
Voy a cascabelear con sus bigotes
Voy a ponerme yugo en el cogote
Voy a hacer de mi vida un garabato
Voy a gusto a sacar los pies del plato
Voy a desesperar viendo ese escote
Voy a darle en la yema a ese cigote
Voy a morir de amor como un novato
Después regresaré a mi solitaria
Madriguera donde armo esta estrategia
Y me pondré a sudar la gota diaria
Y después muy después con prosa regia
Liberaré a mi musa presidiaria
Para verla volver con risa egregia.


Julio Carmona

viernes, 8 de noviembre de 2013

Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com

ESCLAVO O SUICIDA

Ella tenía el sol y yo la luna
Y yo tenía luz solo por ella
Su nombre era perfecto de una estrella
Y su piel para espejo de aceituna
Se fue acercando con razones bellas
Construir la ficción de una laguna
Despertar abrazados a una duna
Inaugurar la escultura de una huella
Y vivir para siempre en la retina
De eso que llaman pueblo y es la vida
Entonces fue su luz cauda y felina
La que llenó de flores mis heridas
La que hizo trizas mis llagas intestinas

Convirtiéndome en esclavo o suicida

Julio Carmona


martes, 1 de octubre de 2013

Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com

PROFESIÓN DE FE

Acostúmbrate a nunca decir nunca
Acostúmbrate siempre a decir siempre
Acostúmbrate a ser lo que siempre eres
Acostúmbrate a estar siempre sin dudas

Si puedes mantener las manos juntas
Nunca sientas lejanos tus diciembres
Que tu llanto sea siempre por quereres
No niegues al amor premio y ayuda

Si todo tiene revés y derecho
No te creas jamás centro del mundo
O que la vida gira en tu redor

Solo si no naciste derecho y hecho
Podrás sentir que todo es nauseabundo
Sin saber cómo hallar tu buen amor

JULIO CARMONA

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS



Impoluto, a pesar de las miserias,
De las traiciones y los malos modos,
Me dedico a reírme de la histeria
Y de la charca en que naufragan todos.

Asiento bien mis pies en la materia,
Rechazo el pesimismo frente al lodo
Porque me friega tanta cara seria
Y tanto arreglo y tantos acomodos.

Compadezco al que frunce ceja y rima
Al que todo lo ve color de suegro
Solo porque lo triste está en la cima,

Pues yo en la risa del porvenir me integro
Que, aunque el blanco siempre haga ópera prima,
El último en reír siempre es el negro.


Julio Carmona

miércoles, 3 de abril de 2013

Julio Carmona: ELEGÍA EN ROBLE MAYOR

Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com





Me tumbaron el árbol que sembré,
Me dejaron sin él y sin su risa;
Mis cuidados le di desde bebé
Y él me daba sus dones con la brisa.

Todo por el progreso que anda a prisa
(Aunque mi pueblo ya no tenga fe),
Pero lo cierto es que lo hicieron trizas
Y cada hachazo me causaba estrés.

Hoy miro el estropicio y su cuantía
Como si se tratara de un pariente,
Como si hubieran mutilado al día,

Y como que en mi pueblo falta gente.
Pero su sacrificio y agonía
Me hace ser de la vida más consciente.

Julio Carmona

lunes, 11 de marzo de 2013

Carlos Angulo Rivas*: Vargas Llosa evangeliza a Capriles

Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com



Mario Vargas hace una caricatura de sí mismo.



Los últimos artículos de Mario Vargas Llosa marcan una etapa definida. Cumplen a cabalidad con la paga recibida de sus mentores mediáticos. Escribe para el diario español El País, reconocido en épocas pasadas como una publicación liberal, y hoy por los propios ibéricos como un periódico de publicidad franquista y pro fascista. Estos artículos se reproducen en casi toda Latinoamérica proporcionando un pensamiento acorde a los deseos de la publicación de origen. En los temas políticos ya se conoce la dirección asumida por el escribidor Vargas Llosa, por consiguiente sus despachos resultan aburridos, monótonos y pesados. También nos llama la atención cuando toca temas literarios que suponemos de su especialidad.

Hace pocas semanas, en una elucubración fantasiosa pretendió cambiar el título de la novela de William Faulkner “Luz de Agosto” por el de “Alumbramiento en Agosto” un contrabando que a simple vista no tendría mayor importancia idiomática. Sin embargo, este cambio de título, según el escribidor, por mejor traducción del inglés, conlleva la transformación de la idea central de la novela, pues no se trata “del nacimiento (alumbramiento) del niño de Lena Grove y el borrachín, vago y canallita Lucas Burch,” sino de la denuncia fundamental del racismo extremo “evangélico” contra los negros en los Estados Unidos; así como cuando los colonizadores españoles siguiendo a los curas y propagandizadores de la fé católica repetían que los indígenas no tenían alma. Antes, en otro artículo: “Sartre y sus ex amigos” el escribidor Vargas Llosa pretende descalificar al gran pensador francés que, por principio, rechazó recibir el Premio Nóbel de Literatura adjudicado a él en reconocimiento a su producción. Para pasar el contrabando ideológico Vargas Llosa dice de Jean Paúl Sartre: “sus libros y sus ideas marcaron mi adolescencia y mis años universitarios... y suma como fracaso “su empeño en fundir el existencialismo y el marxismo” para luego agregar con el descaro de un cínico “después de veinte años de leerlo y estudiarlo con verdadera devoción, quedé decepcionado de sus vaivenes ideológicos, sus exabruptos políticos, su logomaquia, y convencido de que buena parte del esfuerzo intelectual que dediqué a sus obras de ficción, sus mamotretos filosóficos, sus polémicas y sus úcases hubiera sido tal vez más provechoso consagrarlo a otros autores...”

En realidad, los muertos no pueden defenderse de este “vivillo” innato convertido por la propaganda internacional en discutible Premio Nóbel de Literatura. Me duele decirlo porque soy peruano, y debería estar orgulloso de tener un compatriota Nóbel, pero no me perdonaría faltar a la verdad. Vargas Llosa es un hombre inteligente, cultivado, intelectual de oficio, narrador con cierto dominio de la lengua española, pero todo ello no le da derecho a mentir de la manera como lo hace porque siendo erudito y culto sabe perfectamente lo que dice. Ni Faulkner ni Sartre pueden aclararle sus conceptos mentirosos, sin embargo, siguiendo la trayectoria de los últimos cuarenta años de Vargas Llosa todos reconocen sus veleidades político-ideológicas y sus cambios de posición, por supuesto, no las que quiere achacarle a  Sartre con aquello de  “sus vaivenes ideológicos, sus exabruptos políticos,” pues, en primer lugar, deberíamos preguntarnos ¿quién cambió el joven adolescente ferviente admirador o Sartre? Basta tomar conciencia de las permanentes afirmaciones del escribidor Vargas Llosa en sus artículos, sobre literatura y política, para darnos cuenta que éste ha ingresado de manera irreversible a una etapa definida: la de la decadencia intelectual prematura o tal vez se ha tomado en serio aquello de ser marqués de los Borbones; y por consiguiente, le interesa un comino las críticas, los comentarios negativos y rechazos a sus escritos, que en noventa por ciento publican sus lectores a pie de página.

Confieso haber estado esperando el artículo de Vargas Llosa referente a la dolorosa desaparición física del comandante presidente Hugo Chávez. Lo extraño de parte del escribidor hubiera sido no cumplir con los encargos de la gran prensa internacional y la paga recibida –contratos son contratos, deben cumplirse–. Pero en ese afán de cumplir con la paga, lastimosamente Mario Vargas Llosa confunde sus deseos con la realidad y se manifiesta de forma inverosímil llevándose de encuentro el conocimiento humano, pues este marqués de los Borbones piensa que el único inteligente sobre la tierra es él, por eso mismo afirma “el comandante Hugo Chávez Frías pertenecía a la robusta tradición de los caudillos, que, aunque más presente en América Latina que en otras partes, no deja de asomar por doquier, aun en democracias avanzadas, como Francia. Ella revela ese miedo a la libertad que es una herencia del mundo primitivo, anterior a la democracia y al individuo, cuando el hombre era masa todavía y prefería que un semidiós, al que cedía su capacidad de iniciativa y su libre albedrío, tomara todas las decisiones importantes sobre su vida. Cruce de superhombre y bufón, el caudillo hace y deshace a su antojo, inspirado por Dios o por una ideología en la que casi siempre se confunden el socialismo y el fascismo –dos formas de estatismo y colectivismo– y se comunica directamente con su pueblo, a través de la demagogia, la retórica y espectáculos multitudinarios y pasionales de entraña mágico-religiosa.”

La falta de respeto a la inteligencia, a la verdad y la razón, es absoluta, pues se puede discrepar sin llegar al extremo ridículo de edificar pensamientos rústicos e ignorantes como lo hace Vargas Llosa cuando en su diatriba señala un “miedo a la libertad” y el ceder “la capacidad de iniciativa” precisamente todo lo contrario a la visión que el mundo entero tiene de la revolución bolivariana y de la democracia participativa de consulta popular eficaz y permanente. Nunca como antes en América Latina la iniciativa se ha trasladado a las decisiones del pueblo, nunca como antes el presidente de la república se ha sometido al voto revocatorio, nunca como antes en catorce años se han realizado 18 consultas populares entre elecciones nacionales, regionales y referendos; las evidencias no son invenciones y más bien Vargas Llosa vive en el mundo primitivo que define, ya que no sólo aplaude a las monarquías, hablando de absolutismos, sino se incorpora a ellas aceptando el cargo nobiliario de marqués o bufón de la corte. Y en cuanto al “miedo a la libertad” todo parece indicar que Mario Vargas Llosa padece esa enfermedad incurable en su caso, porque en Venezuela la libertad plena se practica en todo el territorio nacional y, por supuesto, ese ejercicio de hombres libres aterroriza al escribidor en tanto la libertad para él y sus congéneres es mantener a la gente en la ignorancia, el analfabetismo, la explotación, el hambre, la enfermedad, la falta de empleo, la opresión y la esclavitud. La Venezuela de hoy tiene todavía mucho por construir, sin embargo, orgullosa puede exhibir enormes logros en los principales aspectos mencionados; y de libertad y democracia, salvo los organismos interamericanos nos mientan y las Naciones Unidas se hayan vuelto “chavistas.”

Asevera también el “científico social” Vargas Llosa que el socialismo y el fascismo se confunden. O sea insiste en que la gente no entiende, por ello trata de colocar en el mismo saco a la feroz dictadura capitalista de sus amigos del Partido Popular español o del imperialismo norteamericano dominando el mundo a través de la dictadura de las empresas multinacionales, la privatización y la globalización, con los intentos verídicos de mejorar el nivel de vida, educar, curar, alimentar, y lograr una mejor distribución de la riqueza socialmente generada, camino al socialismo. Para Vargas Llosa la dedicación de demostrar eficacia frente a sus patrones lo lleva a decir barbaridades; lo lleva a comparar la violenta represión fascista de eliminar líderes políticos y sindicales, de amedrentar a la población con el terrorismo de estado, de llenar las cárceles de luchadores sociales, con la democracia participativa. Muestra de esta manera su decadencia total como intelectual de prestigio, a través de escritos irracionales y extravagantes dirigidos a la reacción internacional y al candidato Henrique Capriles y sus partidarios enfermos de sufrir derrotas consecutivas. Vargas Llosa se extralimita, ciego de presunción, se niega a aceptar la multitudinaria despedida a un ser humano esencial como Hugo Chávez, los “caudillos no dejan herederos” dice cuando el camino está sembrado y el liderazgo bolivariano continúa creciendo ya no en función de personas sino de un pueblo convencido de su destino histórico. Ahí existe una revolución joven capaz de aglutinar con energía no sólo a los venezolanos sino, como se ha venido demostrando, a los pueblos Latinoamericanos y del Caribe, de allí la contrariedad preocupada de la decadencia intelectual de Vargas Llosa tratando de catequizar, con su mensaje, al débil candidato Henrique Capriles.

La muerte del presidente Hugo Chávez nos apena y a la vez nos fortalece, nos une en torno a su epónima figura de líder de los pobres, de hombre clarividente capaz de haber impulsado la unidad de América Latina como única empresa de quebrar los lazos del intervencionismo imperial, rescatando las soberanías nacionales y la independencia económica, política y social. La Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe CELAC, UNASUR, ALBA, la integración solidaria y económica, no podrán ser derrotadas ni en Venezuela ni en otros países por una oposición ofuscada, enceguecida por el odio y la revancha. Una corriente de gobiernos progresistas en Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Brasil, Argentina, Uruguay, y la Cuba revolucionaria, acompañan a Venezuela. El próximo 14 de abril la oposición de ultraderecha encabezada por Henrique Capriles y los grupos partidarios de la corrupción endémica venezolana caerá derrotada, democráticamente en las urnas. Mario Vargas Llosa seguirá hundiéndose en la decadencia intelectual por él escogida, aupado a la monarquía de los ex colonizadores y al imperialismo mundial que defiende por substanciales pagas aseguradas.

* Poeta y escritor peruano.