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lunes, 11 de febrero de 2013

Julio Carmona: NI UN PASO ATRÁS

Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com




No me puse a llorar en tu partida
Aquella tarde sin decirnos nada
Porque igual vuelve la noche cada día
Y se va igual con la cabeza gacha
En todo caso de qué serviría
El llanto o el rasgarse las hilachas
Si lo mismo es que duelen las heridas
Causadas con cuchillo o con hacha
Toda traición nos llega por la espalda
Mientras el mundo abre sus puertas anchas
Y los ojos no ven la retaguardia
Ellos deben ver limpio hacia la vida
El pasado es un bosque sin salida
Y el futuro las tiene como cancha

sábado, 9 de febrero de 2013

Julio Carmona: A CARMELA, CON AMOR...

Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com

E. González Viaña

Eduardo González Viaña es, hoy por hoy, uno de los más prolíficos novelistas peruanos (descontando, tal vez, a Mario Vargas y a Alfredo Bryce). Pero esto no sería destacable, si no fuera acompañado de excelencia. Son varias las cualidades que subrayan esa valía: su prosa fluida y amena, un ingrediente humorístico muy bien dosificado, la singular construcción de sus historias, el desarrollo impecable de sus personajes, la descripción precisa de los ambientes, desechando cualquier barroquismo trasnochado. Ubicable nuestro autor y su obra en la ya reconocida generación del 60 de la literatura peruana, no existirá mezquindad capaz de regatearle esta ubicación ni esa calidad aquí relevadas.

Siempre estaré reconocido a Internet, medio electrónico utilísimo, que me ha permitido establecer contacto con tan destacado narrador de Nuestra América. Así como recibo sus mensajes, siempre motivadores, del "Correo de Salem", lo mismo ocurre con algunos emails personales (o llamadas telefónicas) a través de los cuales intercambiamos opiniones sobre temas literarios. Todo ello habla de su calidad humana, de una sencillez y jovialidad encomiables, no empañadas por la situación expectante con que su obra destaca en el consenso de la literatura americana.

Él ha tenido la generosidad de enviarme su novela El amor de Carmela me va a matar (Lima, Editorial Universitaria: Universidad Ricardo Palma, 2011). Y la he leído de un tirón. Es una novela que tiene la virtud de atrapar al lector (al menos, lo ha hecho conmigo) y de conducirlo, de sorpresa en sorpresa, hasta la última línea. Son sorpresas que incluso causan cierta desazón, porque -como en los encabalgamientos del verso- el lector piensa que la historia toma un "camino equivocado", es decir, un camino que no se desea: la muerte de la protagonista. Pongo el ejemplo puntual. El capítulo XXVIII, se titula : "No seas loca, mamá", está formado por un email que el hijo de la protagonista le dirige, haciéndole una reconvención por su -según él- descabellada decisión de abandonar USA y regresar a su natal Santa Marta, Colombia. Por supuesto, el hijo piensa (como toda la familia, incluido el ex-esposo y las amigas) que a Carmela le está yendo de maravillas en el país sin nombre. Pero es todo lo contrario. Y no es que el amor de Carmela vaya a matar a alguien, sino que Carmela sin amor ya se siente muerta en vida. Y faltando, pues, ya tres capítulos para que termine la novela, el XXIX, lleva este título "decepcionante": "Muerte de la madre". ¡No! ¿O sea que va a morir Carmela? Pero no es así. Era una táctica narrativa para mantener el suspenso. Y, en realidad, quien muere es la madre de Carmela.

En la solapa del libro hay algunos comentarios que relevan el leitmotiv del libro: el drama de los inmigrantes en USA. Y, en efecto, Carmela lo es; pero, a sus años (una mujer ya bastante madura, pero no "descartable", para usar el término que describe a la perfección el consumismo de la sociedad gringa), no ha viajado a USA para conseguir trabajo y realizar el "sueño americano". No. Ella ha sido conquistada, a través de Internet (¡también para esto se presta!), por un gringo que le ofrece matrimonio. Y le envía sus pasajes de ida y vuelta. Pero la "realidad" es otra. En realidad, es un sujeto desquiciado que, prácticamente, la secuestra y la chantajea por su condición de ilegal (que él ha propiciado), y la hace trabajar para él, como una esclava. 

Entonces, se tiene que hacer un ajuste a lo señalado arriba. El leitmotiv no es, en el fondo, "el drama de los inmigrantes". Este es, si se quiere, su decorado, su parafernalia. En esencia "el amor de Carmela..." es el símbolo del engaño al que están sometidos los pueblos dependientes del imperio (de cualquier imperio). Que ven a la metrópoli como el faro que anuncia la salida del vendaval. Y que -pasado el relumbrón- no era sino la luz del candil que atrae a la mariposa nocturna.

Y esta decepción que es, por cierto, un tema dramático, en esta novela no se desvía hacia lo melodramático, lo cual se logra con ciertas pinceladas de humor que -ya lo adelanté al comienzo- tienen la virtud de estar bien dosificadas. Y entonces podemos decir que asistimos al desarrollo de una tragicomedia. Porque, si bien Carmela sucumbe, primero, a la voz meliflua de su primer esposo, y logra rebelarse en busca de su libertad; sin embargo, vuelve a ser víctima de otro canto de sirena. Que tampoco logra destruirla. Tal vez, como el Ulises mitológico, se ha hecho inmune a esos encantos. Y tiene la capacidad de reaccionar, con ciertos efectos, al final, de la novela policial; pero con la efectividad del mensaje alentador que, repitiendo al poeta, sentencia: "todos los incurables tienen cura/ cinco segundos antes de la muerte."
  
Julio Carmona

lunes, 7 de enero de 2013

Julio Carmona: A LA AMIGA DE MAFALDA

Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com





Desde el llanto y los orines hasta el miedo a la espera
Te esperaba más allá de la esperanza
Más acá del olvido y mucho antes del odio
Soñando con el tiempo perfecto de la risa
Te sabía escondida en el flujo de mis huesos
Cabalgando en la angustia desmedida de mis dedos
Estos que escriben leen aman y crean
Con una sed infinita de entrega
Con un hambre maldito por creerte perdida
Y desde esa atalaya oteo el horizonte
Ahuyentando la niebla que me oculta tus pasos
Te busco esperanzado y sin olvido y sin llanto
Pero sí con urgencia porque el Alzheimer
Puede hacer que encalle en mí tu nombre Libertad

lunes, 31 de diciembre de 2012

Julio Carmona: AUTOCRÍTICA Y PERDÓN DEL MISERABLE

Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com





“El problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres.” Simone de Beauvoir

Yo no estaba a tu lado y tú sí al lado mío alada
Con tu silencio de siglos me gritabas tu constancia
Y yo solo te veía con soberbia de montaña
Con una obstinación infame y tirana
Solo miraba mi rostro reflejado en la distancia
Tu pasado me importaba solo como un respaldo de butaca
Mientras que tú en él acumulabas cataratas
De amor y de ternura te hacías millonaria
De ahí tu fortaleza y tu fuerza sin menguante
Con las que miras por mí y por ti siempre adelante
Y vas a conquistar el mundo que yo siempre he visto distante
Y postergué con tontas guerras y tantos deplorables
Triunfos y hoy con ojos que tú abres te miro admirable
Sabiendo que sin ti nada existe y que el pasado y el presente y el futuro tienen no tu hombre sino tu hambre

Julio Carmona

domingo, 23 de diciembre de 2012

Julio Carmona: POR OTRA NOCHEBUENA

Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com



Yo no sabía dónde comenzaba la noche
Porque estaba en medio de su lodo ni siquiera
Intuía la distancia del paso siguiente porque nada
Era más infranqueable que esa roca y sus rejas
Extendí la mano guiado solo por el lazarillo
De mi ceguera y cogí la primera palabra
Que sentí recorriendo mi piel como una enredadera
Era una caricia de lenguas silenciadas
Con la fuerza de un temblor de sangre con la furia
De una carrera de montañas y yo que estaba
Con los ojos tapiados los vi convertirse en alas
Los vi remontar el tiempo de un pasado de dudas
Y ya no me interesó saber el comienzo de la noche
Si en lo alto de sus muros rutilaba la mañana

Julio Carmona

sábado, 15 de diciembre de 2012

Nazim Hikmet: Acerca del vivir

Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com



I

"El vivir no admite bromas. 
Has de vivir con toda seriedad, 
como una ardilla, por ejemplo; 
es decir, sin esperar nada fuera y más allá del vivir;
es decir, toda tu tarea se resume en una palabra:
Vivir.
Has de tomar en serio el vivir.
Es decir, hasta tal punto y de tal manera
que aun teniendo los brazos atados a la espalda,
y la espalda pegada al paredón,
o bien llevando grandes gafas
y luciendo bata blanca en un laboratorio,
has de saber morir por los hombres.
Y además por hombres que quizás nunca viste,
y además sin que nadie te obligue a hacerlo,
y además sabiendo que la cosa más real y bella es
Vivir.
Es decir:
has de tomar tan en serio el vivir
que a los setenta años, por ejemplo,
si fuera necesario plantarías olivos
sin pensar que algún día serían para tus hijos;
debes hacerlo, amigo, debes hacerlo,
no porque, aunque la temas, no creas en la muerte,
sino porque vivir es tu tarea.

II 

Sucede, por ejemplo,
que estamos muy enfermos;
que hemos de soportar una difícil operación;
que cabe la posibilidad
de que no volvamos a levantarnos de la blanca mesa.
Aunque sea imposible no sentir
la tristeza de partir antes de tiempo,
seguiremos riendo con el último chiste,
mirando por la ventana para ver
si el tiempo sigue lluvioso,
esperando con impaciencia
las últimas noticias de prensa.
Sucede, por ejemplo, que estamos en el frente,
por algo, por ejemplo, que vale la pena que se luche.
Nada más comenzar el ataque, al primer movimiento,
Puede caerse cara a tierra, y morir.
Todo esto hemos de aceptarlo con singular valor,
y a pesar de todo, preocuparnos apasionadamente
por esa guerra que puede durar años y años.
Sucede
que estamos en la cárcel.
Sucede
que nos acercamos
a los cincuenta años,
y que faltan dieciocho más
para ver abrirse las puertas de hierro.
Sin embargo, hemos de seguir viviendo con los de fuera,
con los hombres, los animales, los conflictos y los vientos,
es decir, con todo el mundo exterior que se halla
tras el muro de nuestros sufrimientos;
es decir: estemos donde estemos
hemos de vivir
como si nunca hubiésemos de morir.

III 

Se enfriará este mundo,
una estrella entre las estrellas;
por otra parte una de las más pequeñas del universo,
es decir, una gota brillante en el terciopelo azul,
es decir, este inmenso mundo nuestro.
Se enfriará este mundo un día,
algún día se deslizará
en la ciega tiniebla del infinito
-no como una bola de nieve,
no como una nube muerta-,
como una nuez vacía.
Desde ahora mismo se ha de sufrir por todo esto,
ha de sentirse su tristeza desde ahora,
tanto ha de amarse el mundo en todo instante,
se le ha de amar tan conscientemente
que se pueda decir: He vivido. "

jueves, 13 de diciembre de 2012

Julio Carmona: LA LIBERTAD DEL PRESO

Vale más canción humilde que sinfonía sin fe. J.C. "Si no vives para servir, no sirves para vivir" es el lema de www.mesterdeobreria.blogspot.com





La única diferencia entre estar preso y estar libre
Es la libertad no sentida cuando se está libre
Y consentida cuando el preso se la toma por la libre
Mirando al cielo hueco inmenso implorando que lo libre
La conozco en sus dos formas dolorosas y dos suelos
Tachonados de basura chapaleando en su consuelo
Atisbando en su maraña de pigmeos y reyezuelos
Y me doy tiempo para hurgarle las entrañas y el orzuelo
Vaya a ser que se convierta en una eterna pantomima
Y estando a punto de verla y aprehenderla la repriman
Esos que a diario se la apropian y le cortan las rimas
Como si fuera esa la única forma de que sea ella
Como si la estrella con puntas dejara de ser estrella
En fin con libertad o sin libertad siempre te estrellas

Julio Carmona